Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cocinar para cuatro

Vídeoreceta de la semana: Torrijas, ¿tradicionales o reinventadas?

Las Torrijas son mucho más que un dulce de tradición: son memoria, aroma y celebración en cada bocado

Torrijas en sus tres versiones.

Torrijas en sus tres versiones. / Jaime Puig

Jaime Puig

Jaime Puig

Las Palmas de Gran Canaria

En esta ocasión he querido ir un paso más allá (¡tampoco vayan a creer!) y he hecho este clásico con tres versiones que respetan su esencia pero juegan con nuevos matices: la receta tradicional, fiel a nuestras raíces; una versión con almíbar, aún más jugosa y seductora; y una propuesta sorprendente con mermelada de arándanos que aporta frescura y contraste. Tres formas de entender un mismo placer que invitan a descubrir cuál es tu favorita.

Ingredientes:

Torrija: 

  • Pan en rodajas gruesas (ideal de días pasados, un poco duro ya) 
  • 1 l. de leche 
  • 100 gr. de azúcar 
  • Cáscara de limón (intentando no llevarnos lo blanco)
  • Cáscara de naranja (intentando no llevarnos lo blanco)
  • Rama de canela 
  • Dos huevos 

Almíbar: 

  • 150 gr. de azúcar 
  • 75 gr. de agua 

Tradicionales: 

  • Azúcar
  • Canela en polvo
  •  Mermelada de Arándanos

Elaboración:

  1. Como primer paso, es importante que el pan esté algo duro, no como una piedra, pero sí algo durillo, de un par de días antes. Yo corté las rebanadas previamente, como de un par de dedos de ancho.
  2. El día de la elaboración: ponemos el almíbar a hacer. Fácil: el agua y el azúcar y que vaya haciendo un hervor suave. Importante no remover en caliente. Disolver agua y azúcar en frío. Hasta que esté espeso
  3. Ponemos a infusionar la leche con la canela, el azúcar y las cáscaras de cítricos. Cuando esté en el punto de hervir, apagamos el fuego y dejamos atemperar.
  4. Una vez la leche esté tibia, la colamos. Remojamos ahí las rebanadas de pan, asegurándonos de que queden bien enchumbadas pero procurando que no se nos rompan, claro.
  5. Las ponemos a escurrir sobre una rejilla, para que eliminen el exceso de leche.
  6. Calentamos bien de aceite (girasol u oliva suave) y, cuando esté bien caliente, pasamos el pan por huevo batido y freímos un minuto por cada lado. Que reposen luego sobre papel absorbente
  7. Finalmente, las rebozamos en una mezcla, al gusto, de azúcar y canela, unas, las regamos con un hilo de almíbar, otras, y les ponemos mermelada de arándanos a las restantes.

¡Y a comer! Aunque solemos dejarlas en la cocina para ir comiendo a lo largo del día, lo mejor es recién hechas, cuidando de no abrasarnos, claro.

¡Feliz Semana Santa!

Tracking Pixel Contents