Rockabillyburger bar en Gran Canaria: hamburguesas con actitud y sabor americano
Un local desenfadado donde comer con las manos, sin remordimientos

Interior del local de la calle Canalejas. / La Provincia
En una isla donde se adora el mojo y el pescado fresco es la estrella en muchos locales, hay rincones que miran al otro lado del Atlántico sin complejos, al más puro estilo de Estados Unidos. Es el caso de Rockabilly Burger Bar, un establecimiento que lleva desde 2011 sirviendo hamburguesas al estilo americano con una estética que mezcla rock, cultura vintage y un punto gamberro. Un lugar donde saciarse de carne, salsas y saborear un postre con todos los toppings o salsas dulces que te apetezca.
Al Rockabilly Burger Bar no se viene a contar calorías, sino a disfrutar de una experiencia donde la comida rápida se transforma en algo más elaborado, con combinaciones potentes y nombres que ya anticipan el espectáculo culinario.
Especialidades: carne, salsas y nombres que no pasan desapercibidos
El corazón de la carta son, sin duda, sus hamburguesas gourmet, que destacan por su variedad y personalidad. Algunas de las más populares incluyen la “Burger Texas”, una de las más vendidas desde hace años, con salsa barbacoa y bacon crujiente, o la “Burger Mariachi”, que incorpora guacamole, jalapeños y pico de gallo.
También hay propuestas más atrevidas como la “Killer Trufas”, con un perfil más sofisticado gracias a la trufa negra, o la “Horny”, que mezcla queso de cabra con miel, demostrando que aquí el contraste dulce-salado no es una moda, sino una declaración de intenciones.
El Rockabilly Burger Bar 'juega' y apuesta por ingredientes contundentes, combinaciones intensas y olorosas, además, de una presentación pensada para provocar ese inevitable “foto primero, bocado después”, para todos los 'instagramers' de 'saldillo'.
Comer bien sin arruinarse
Una de las preguntas clave: ¿cuánto cuesta comer aquí? La respuesta es clara: sí, es asequible dentro del contexto actual, en que los precios suben cada día un poco más debido a las circunstancias mundiales.
Las hamburguesas se mueven en una horquilla aproximada de entre 9,90 y 12,90 euros, lo que lo sitúa en la media de las burger joints urbanas (hamburgueserías pequeñas, informales y 'ocultas', especializadas en hamburguesas de alta calidad de ambiente relajado y algo 'clandestino' . Además, según diversas y conocidas plataformas gastronómicas (por ejemplo TripAdvisor), el ticket medio suele estar por debajo de los 20 euros por persona.
Si se compara con el coste medio de comer fuera en España, este tipo de locales siguen siendo una opción competitiva dentro del ocio gastronómico informal. Eso sí, como en cualquier establecimiento, el precio final puede subir si uno se deja seducir por entrantes, bebidas y postres. Spoiler: es fácil caer debido a la amplia oferta que tiene el Rockabilly Burger Bar.
Más allá de la burger
Aunque la hamburguesa es la reina, el resto de la carta no se queda atrás. Entre los entrantes más destacados aparecen los nachos caseros —con chili, guacamole y queso fundido—, los mozzarella sticks o los jalapeños rellenos, pensados para compartir, eso sí, siempre que uno quiera y esté dispuesto a ello.
Otro de sus atractivos es que maneja opciones veganas, como nachos con chili de soja o burgers sin carne, lo que amplía el público objetivo. Todo dentro de la actual y creciente tendencia creciente de la restauración europea: la diversificación de la oferta hacia dietas alternativas.
La variedad es uno de los puntos fuertes del local, algo que los propios clientes valoran positivamente en reseñas, donde destacan tanto la amplitud del menú como la contundencia de los platos.
Postres: el final dulce
Tras el disfrute y de la burger, espera al postre. Aquí entran en juego clásicos como la tarta de queso, brownies o pasteles caseros, que suelen aparecer en recomendaciones de clientes habituales.
Además, no faltan los batidos, muy en línea con el concepto americano del local, ideales para acompañar o incluso sustituir el postre si ya no queda espacio físico debido a la ingesta de las ricas viandas del local.
Este cierre dulce cumple una función clave para cualquier establecimiento: equilibrar el exceso salado previo y dejar un buen recuerdo, algo fundamental en la fidelización del cliente.
Ambiente: rock, neones y un toque canalla
Uno de los grandes atractivos de Rockabilly Burger Bar es su ambiente. En el local no se aprecia ni minimalismo ni estética nórdica: lo que predomina es una decoración inspirada en el rockabilly americano que tanto han mostrado centenares de películas, con referencias musicales, luces llamativas y un aire desenfadado.
El propio negocio se define como un lugar donde disfrutar “sin tabúes ni complejos”, en el que comer con las manos forma parte de la experiencia. Algo que las opiniones de los clientes reflejan: una atmósfera distendida, ideal tanto para grupos de amigos como para quienes buscan una comida informal sin demasiadas normas.
Eso sí, como ocurre en muchos locales populares, la experiencia puede variar según el día o la afluencia, algo habitual en el sector de la restauración. En un mundo donde cada vez hay más oferta gastronómica, Rockabilly Burger Bar ha sabido posicionarse como ese sitio al que acudes cuando quieres darte un homenaje sin demasiadas pretensiones… pero con mucho sabor.
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