El Enófilo
Claves del éxito de Diego Tornel, el grancanario proclamado mejor sumiller de España
Hay victorias que no empiezan el día que te nombran campeón, empiezan mucho antes, en silencio, cuando nadie mira

Diego Tornel recibiendo el premio de mejor Sumiller de España 2026. / LP / DLP

De curriculum envidiable, Diego, es actualmente el responsable de coordinar la sumillería del restaurante Bevir y de todos los espacios gastronómicos del grupo Lopesan en Gran Canaria y atesora entre otros premios el de mejor sumiller de Canarias en los últimos premios Culinary Hotel Awards. Tornel presenta orgulloso su premio logrado en la últimas edición de Gourmets, celebrada en Madrid, y nos cuenta cómo se preparó a conciencia después de muchos madrugones, horas y horas de estudio y una obsesión hasta conseguir el ansiado premio.
Aprender y aprender
Diego no habla de talento, habla de método y, sobre todo, de constancia. Porque convertirse en el mejor sumiller de España no es una epifanía, es una acumulación. “¿Cómo se aprende todo esto? Yendo a concursos e ir preparándote”, resume con naturalidad.

Uno de los momentos del concurso. / LP / DLP
Concursos y cursos que te ayudan a adquirir conocimiento e información, certificaciones internacionales, plataformas de estudio, libros de vino, pero también de café, de té, de coctelería. Un enfoque total, casi enciclopédico, que define al sumiller contemporáneo.
Porque hoy ya no basta con saber de vino, hay que entender desde la molécula que explica un aroma hasta el origen de un té, desde la conducción de una viña hasta los ingredientes de un cóctel clásico. La preparación de Diego es, en ese sentido, radical: mapas, añadas, destilados, cervezas, cafés, puros… un universo que se expande sin descanso.
El concurso no es solo saber, es saber bajo presión. “El evento es bastante tenso”, reconoce. Ahí, en ese escenario, todo lo aprendido se condensa en unas horas donde cada decisión cuenta.
La semifinal es un maratón técnico: cata a ciegas, descripciones completas, identificación de productos, construcción de maridajes, defensa argumentada de elecciones y alternativas y, además, un examen escrito con decenas de preguntas que saltan sin aviso de un mapa vitivinícola a un detalle de servicio.

Entrega de diplomas. / LP / DLP
En su caso, decidió asumir un riesgo calculado: realizar toda la semifinal en inglés, mucho más exigente, pero a la vez con mayor puntuación. Un gesto que define su ambición por conseguir el reto. Y de ahí hacia la final y sobre todo hacia el éxito de conseguir el premio. Su éxito no es casualidad, es la consecuencia lógica de un proceso.
Su primer contacto con la competición fue en 2022, en el ámbito regional, saltando al campeonato nacional al siguiente año. En 2024 y 2025 ya empezó a rozar el podio consiguiendo una tercera posición. Y es este año 2026 cuando finalmente llega el triunfo definitivo. “Ha sido como terminar una carrera universitaria”, dice.
Siempre ha querido estar ahí arriba y ha trabajado duro hasta conseguirlo. Todo el esfuerzo ha valido la pena, no ha habido atajos, sino sacrificio, equilibrio entre vida personal y estudio y disciplina sostenida en el tiempo. Y un objetivo claro: ser el mejor antes de los 40.
Cuando finalmente llega el momento del triunfo, la felicidad es máxima, aunque con la asume con cierta serenidad. Para él es un reto conseguido, aunque, por supuesto, no será el último, ser el mejor Sumiller de España no es una meta final, es un punto de partida. “Un sueño cumplido, un objetivo logrado”, resume.
De admirar es como Tornel entiende la victoria: sin arrogancia, sin distancia, con humildad. Lo primero que hizo fue felicitar a sus compañeros, abrazar al segundo y al tercero, porque, en su visión, la sumillería no es una competición feroz, sino una comunidad que crece junta.
Ese espíritu colectivo explica, en parte, el nivel actual de la profesión en España. Y también en Canarias, donde Diego se ha convertido en una figura de referencia.

Tornel, feliz con su éxito. / LP / DLP
Quizá lo más interesante de todo esto no sea el título en sí, sino que revela una forma de entender el oficio basada en la curiosidad permanente. Ser “culo inquieto”, como él mismo dice. Esa inquietud que lleva a estudiar café cuando ya dominas el vino, a cuestionarte un aroma o a repetir una cata se traduce en exigencia.
En un momento en el que la gastronomía vive de tendencias rápidas, historias como la de Diego Tornel recuerdan que lo importante sigue estando en el tiempo, la dedicación y una pasión que no se negocia. Lo demás, los premios, los titulares, llegan después. ¡Enhorabuena campeón!
- Abre Súgar, el nuevo rooftop del Puerto de Las Palmas con 1.253 metros cuadrados de terraza
- Sara Carbonero suma una nueva ilusión en Canarias: así es la tienda que acaba de abrir en Gran Canaria
- El primer premio de la Lotería Nacional cae en Gran Canaria
- Una victoria para honrar al escudo y a la afición de la UD Las Palmas
- 41.000 canarios con pensiones no contributivas cobrarán ya este mes el plus de 200 euros
- Lagartos gigantes en plena ciudad: así es el nuevo espacio verde de Tamaraceite
- La Seguridad Social lo hace oficial: los pensionistas y jubilados no tendrán paga extra en mayo
- Ni Superman ni Tom Cruise: un funambulista sorprende a los vecinos del barrio de San José