Las estadounidenses Misty May-Treanor y Kerri Walsh se ganaron hoy con todo derecho el título de "reinas de la playa" al ganar en Londres su tercera medalla de oro seguida en voley playa, un logro inédito en la historia de este deporte, logrado en un lugar con fuerte sabor monárquico.

May-Treanor y Walsh derrotaron en la final a sus compatriotas Kessy y Ross por 2-0, con parciales 21-16 y 21-16, en una final jugada en el Horse Guards Parade, patio de la Caballería real muy cercano al palacio de Buckingham, residencia oficial de Isabel II.

La "coronación" de las estadounidenses tuvo como testigo a un representante de la realeza británica, el príncipe Enrique, nieto de la monarca inglesa, que estuvo en las gradas de este estadio temporal construido en una esquina del parque Green Park.

Al colgarse el oro en Atenas, Pekín y Londres, la pareja californiana ha entrado por la puerta grande en la leyenda de este deporte al lograr una hazaña que difícilmente podrá volver a ser repetida.

May-Treanor y Walsh llegaron a Pekín después de una racha de cerca de cien victorias consecutivas y con tres títulos mundiales a sus espaldas, pero ahora, antes de Londres, tuvieron que empezar de cero, superar dificultades físicas de diferente naturaleza, pero al final tuvieron el mismo éxito.

Después de Pekín, Walsh dejó de jugar para ser madre. Tuvo dos hijos consecutivamente con su marido Casey Jennings, también jugador de voley playa y después tuvo que volver a ponerse a tono para regresar al deporte de elite.

Su compañera, que está casada con el jugador de béisbol Matt Treanor, "catcher" de Los Ángeles Dodgers, se rompió el tendón de aquiles bailando en el programa televisivo "Dancing with the Stars" y necesitó casi un año de recuperación.

La fama televisiva es común a ambas jugadoras, puesto que Walsh ha hecho sus pinitos en la pequeña pantalla al aparecer en un capítulo de CSI y en otra serie llamada Extreme Dodgeball.

Cuando ambas jugadoras se recuperaron de la maternidad y de la lesión, volvieron a la competición demostrando que aún podían dar guerra en la playa, al terminar segundas en la etapa de Brasilia del circuito mundial de 2011 y después alcanzar la final del Mundial de Roma, en el que perdieron contra las brasileñas Larissa y Juliana.

May-Treanor y Walsh no llegaron a Londres como favoritas también debido a su edad, la primera cumplió 35 años el pasado día 30 de julio, coincidiendo con un partido de la primera fase, y la segunda hará 34 la semana que viene.

La más veterana de las dos, May-Treanor, ya había avisado que estos Juegos Olímpicos serían el colofón a su vida deportiva y no volverá a jugar profesionalmente al voley playa.

En cambio Walsh asegura que tiene gas suficiente para continuar y sueña con repetir una participación olímpica en Río 2016, para lo que tendrá que buscar otra compañera.