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Amadou Tijane Diallo Diouf Jugador grancanario de la selección española de baloncesto en silla de ruedas

Amadou Tijane Diallo Diouf: «Hemos entrenado como cabrones para ganar el oro»

El jugador de baloncesto en silla de ruedas de Gran Canaria, Amadou Tijane Diallo Diouf, lanza a canasta. | | LP/DLP

Amadou Diallo, jugador grancanario de la selección española de baloncesto en silla de ruedas y medalla de plata en Río 2016, anhela dar un pasito más y batir a la gran bestia, Estados Unidos. Para ello, España dio ayer el primer paso al ganar a Corea del Sur (66-53). Además, hace una promesa: si logra el oro en Tokio se tiñe de rubio.

Son sus segundos Juegos Paralímpicos. Los de Tokio están marcados por la pandemia del coronavirus ¿Qué diferencias encuentra entre la cita de Río en 2016, con público en los recintos deportivos y los de ahora?

El hecho de convivir con el covid a nivel mundial ya hace a estos Juegos algo diferente y que pasará a la historia por ello. Hemos tenido que esperar un año más, pero llego con las mismas ganas e ilusión de las que tendría si no existiera el virus, ¡son unos Juegos! Entre las diferencias me quedaría sobre todo con las restricciones que existen en la villa olímpic. En Río había una libertad enorme para relacionarte con otros deportistas top de otras disciplinas y aquí hay que mantener la distancia de seguridad [ríe]. Las zonas comunes y el ambiente que se vivía en ellos es algo que se echa de menos, pero el de competitividad sí que está presente. Ese no se marcha, no hay pandemia en el mundo que lo pueda quitar.

Ahora que ya está en la capital japonesa, supongo que más tranquilo al confirmarse que se van a jugar después de tanta incertidumbre en el último año y con la sombra de la suspensión siempre planeando. ¿Cómo ha ido viviendo esa sensación este tiempo?

Estar ya en Tokio es un alivio porque ha sido un proceso muy largo de mucho control y mucho cuidado porque somos conscientes de que a la mínima te puedes quedar fuera ya no solo por contagiarte sino por ser contacto estrecho con alguien que sí tenga el virus. Incluso la selección al ser un deporte de grupo teníamos ese cuidado extra en el hotel de Sierra Nevada, donde hemos estado 14 días concentrados y nos hacían PCR prácticamente cada tres días. Todos nos hemos responsabilizado por ello y han primado las ganas de venir a los Juegos. Tampoco podemos bajar la guardia ahora porque ya ha habido casos de contagios en la Villa.

Hay seis canarios en la Villa Olímpica. ¿Se ha encontrado con alguno ya? Se hace piña entre los insulares? Un orgullo que Michelle haya sido la abanderada también, no?

A ver, orgullo no... ¡lo siguiente! Ayer [por el martes] cuando estuvimos en el desfile de inauguración, veía a Michelle portando la bandera y se me ponían los pelos de punta. Y con esa representación insular que estamos aquí también sientes una gran satisfacción por el Archipiélago y que encima tengamos grandes opciones de conseguir medalla. Con Michelle y Alejandro hemos estado hablando bastante y haciéndonos fotos y seguro que iremos encontrándonos en el día a día porque estamos en el mismo edificio. Espero que cada vez seamos más paralímpicos canarios.

«Sin mis padres no habría llegado aquí, me hicieron ver que podía y vaya, ya son mis segundos Juegos»

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En la Villa siempre se buscan los referentes del deporte para hacerse una foto con ellos. ¿A quién pararía usted?

Estás en un certamen con los mejores deportistas del mundo. No controlo mucho a las demás disciplinas, pero en España tenemos a Teresa Perales. También al Lebron James del baloncesto de silla de ruedas, que precisamente nos enfrentamos mañana [ayer por la madrugada], el canadiense Patrick Anderson. Hay otros que vas viendo por la Villa y dices: ah, a este le vi en la tele. Aquí en Tokio está la crema de la crema [ríe].

¿En quién se acordó durante la ceremonia de inauguración?

De toda mi familia. Te viene ese recuerdo de comienzos en el sureste de Gran Canaria y empecé a imaginar que Michelle llevaba la bandera canaria por detrás de la española. Me subí con 15 años por primera vez a una silla de ruedas y hoy estoy donde estoy gracias a todos los que me ayudaron en la época del Sandra –ahora Econy– Gran Canaria. Pero mis padres han sido los más importantes, me animaron a hacer deporte y hacerme ver que podía. ¡Y vaya que si he podido, dos Juegos ya!

De Río todo el mundo se acuerda de la medalla de plata. ¿Hay presión por defenderla?

No voy a mentir a nadie, sí hay. Presión y ganas de estar donde estuvimos hace cinco años. Las situaciones son diferentes y los equipos también. La selección ha cambiado, creo que a mejor. Tenemos presión, pero con los pies en la tierra, venimos a disfrutar y aunque sea un poco tópico, como dice el Cholo [Simeone], vamos a ir partido a partido y viendo las sensaciones que tenemos. Lo que sí es seguro es que hemos entrenado como cabrones para el oro. Al final la competición nos pondrá donde tenemos que estar.

El grupo lo forman Corea del Sur [ganaron por 65-53], Canadá, Turquía, Colombia y Japón. ¿Quiénes son los rivales más difíciles de la primera fase?

A priori y sobre el papel es el grupo más asequible para poder quedar primero de grupo, pero siempre hay que tener en cuenta que esto es un arma de doble filo. Los dos cocos están en el otro grupo y al final habrá que cruzarse con ellos. El otro día jugamos un amistoso con Australia en el que le ganamos de siete puntos. Con lo que hemos visto, todos están con el cuchillo entre los dientes. Puede que seamos el adversario a batir por nuestro pasado.

En el otro lado, Estados Unidos. ¿Son batibles este año?

Es el eterno rival. Preparados estamos y con ganas. Para mí la final sería España-Estados Unidos. No sé si esto está bien decirlo, pero creo que este año estamos mucho más preparados para poder ganarles. En Rio fue como todo muy sorpresivo, pero este año... estamos enfocados en ganarles. Sin desprestigiar a las demás selecciones, pero pensamos en ello.

¿Hace alguna promesa si gana alguna medalla?

Lo que diga lo va a ver todo el mundo, así que voy a ser prudente [ríe]. Voy a tirar de un clásico. Me tiño de rubio... pero solo por una semana. ¡Prometido!

¿Está al tanto de que el lunes llegó la capitana de la selección afgana de baloncesto de silla de ruedas a Madrid? ¿Qué opinión tiene al respecto?

El equipo que dio la voz de alarma fue mi antiguo club, el Bilbao BSR y el capitán de la selección, Asier sigue allí. Es un gesto digno de admirar al ofrecer esta ayuda. Pero creo que debería ayudarse mucho más a todo el mundo que sufre también. Estoy muy orgulloso de que haya sido a alguien discapacitado y que encima ahora puedan jugar en el Bidaideak Bilbao me pone más contento.

¿Qué le gustaría aportar a la comunidad paralímpica para mejorar la actualidad?

De elegir diría que tuviéramos visibilidad total. Creo que es el grito común de los paralímpicos. Todos estamos aquí sin que no hayan regalado nada. Ya es justo que nos equiparen a cualquier nivel. Económico, infraestructuras, visibilidad. La distinción está clara, pero es deporte a alto nivel.

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