No sé si han visto por la CNN y por Al Jazeera, además de por la prensa local como no podía ser menos, que el ascensor de Las Rehoyas no funciona, incorporándose, con la lógica de la mecánica isleña, en multitud de cosas que se hacen y que luego no terminan de arrancar. Hay también en esta capital una escalera mecánica, lo que ya es de por sí una vanguardia como un pino, que también se trabuca con rutinaria cadencia.

Esto es así y está por ejecutar un estudio de por qué los chismes públicos tienen tan buen estropear en esta nuestra comunidad. Se podría decir que es el salitre. Y de hecho en épocas anteriores esto del salitre era la causa común de nuestros variopintos desperfectos. Se decía: mira Carmelo, que a mi parecer la nevera no enfría, las croquetas están bobas. Es por el salitre.

A medida que han ido evolucionando los artefactos, lo del salitre ha quedado atrás en el aspecto puramente industrial, revelándonos que existen sistemas de mantenimiento y servicios posventa que tratan de que lo adquirido siga rumbiando en condiciones de una mínima viabilidad.

Lo que ocurre es que el salitre sí que afecta aún a los rodamientos y cojinetes de los sucesivos equipos políticos que se van alternando en los tresillos del poder. De tal forma que si un equipo anterior encargó un ascensor, como es el caso, al siguiente le va al pairo, hasta que se descuajaringa y se monta un motín.

Esto por un lado, que por el otro también tiene su salitre, y a tongas, la idiosincrasia de un formato de canario que ve en la cosa pública una parte de su propio patrimonio pero no con ánimo de mimarlo, sino de quedárselo. Este tipo de isleño ve un cartel que pone coto de caza, o quedan 10 kilómetros para Fagajesto y le jode una pata, o bien le arranca el jesto y lo deja en faga, aludiendo a un primitivo y rudimentario afán de empeorar la mejoría.

En otros países, lugares y pagos del mundo se pueden observar tranvías que cumplen cien años, puentes colgantes que celebran casi milenios y otros diversos alambiques que permanecen en el tiempo sin novedad. Son civilizaciones avanzadas.