Es inaudito que la gente tenga una fe ciega y acepte como cierto todo lo que aparece en Internet o reciban por correo electrónico. Desde finales del año pasado circula por Internet una falsa información sobre un nuevo sistema educativo en Japón al que han denominado "Cambio Valiente". Se trata de un correo anónimo sin ningún soporte bibliográfico que lo sustente, por mucho que se envíe desde cuentas de correos de profesores, colegios o universidades. Lo sorprendente es que los mismos que reenvían esos archivos a sus compañeros de correo, no verifiquen o analicen los contenidos y sigan diseminando informaciones falsas por todo el mundo. Cuando uno lee la página Web del Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de Japón, se da cuenta de que se trata de una completa mentira que les voy a relatar.

El falso correo dice así. "Se está probando en Japón, un revolucionario plan piloto llamado "Cambio Valiente" basado en los programas educativos Erasmus, Grundtvig, Monnet, Ashoka y Comenius. Es un cambio conceptual que rompe todos los paradigmas del pasado. Es tan revolucionario que forma a los niños como ciudadanos del mundo, no como japoneses. Los alumnos ya no creen que su país sea superior a otros por el solo hecho de haber nacido allí. Ya no irán a la guerra para defender los intereses económicos de los grupos de poder, disfrazados de patriotismo. Entenderán y aceptarán diferentes culturas y sus horizontes serán globales, no nacionales. Ese cambio se está dando en uno de los países más tradicionalistas y machistas del mundo. El programa de doce años de duración, está basado en tres conceptos: cero patriotismo, cero materias de relleno, cero tareas extraescolares. Solo tiene cinco asignaturas o materias: (1) Aritmética de Negocios; (2) Lectura: el objetivo es leer un libro por semana; (3) Civismo: entendiendo el civismo como el respeto total a las leyes, el valor civil, la ética, el respeto a las normas de convivencia, la tolerancia, el altruismo, y el respeto a la ecología; (4) Computación: Office, Internet, redes soc==iales y negocios on-line; (5) Cuatro idiomas, alfabetos, culturas y religiones (japonesa, americana, china y árabe), con visitas de intercambio a familias de cada país durante el verano."

Según este falso plan de educación, se espera que a los 18 años de edad los jóvenes japoneses hablen cuatro idiomas, conozcan cuatro culturas, cuatro alfabetos y cuatro religiones. Además, serán grandes expertos en informática, habrán leído 52 libros cada año, respetarán las leyes, el medio ambiente y la convivencia con los demás, y manejarán la aritmética de negocios al dedillo. Si este plan fuera cierto, la primera conclusión que cualquier docente sacaría es que el énfasis en un tipo determinado de civismo no crearía ciudadanos más cultos y libres sino borregos de una ley preestablecida por otros; eso asumiendo que permanecieran los mismos en el poder durante más de una década. La inexistencia del patriotismo no permitiría el cumplimiento de la ley. Por mucho que se diga que las matemáticas son muy importantes, y lo son, en la formación de los jóvenes y para la economía mundial del siglo XXI, la aritmética, la informática y los idiomas no dan como resultado un excelente médico, ingeniero, empresario, artista o científico. En esas disciplinas no descansa la formación humanística de nuestros ciudadanos ni el desarrollo social de nuestros pueblos.

En Japón, la educación es obligatoria para los niveles de primaria y secundaria. Prácticamente todos los alumnos pasan al bachillerato. La mayoría de los estudiantes asisten a escuelas públicas hasta la secundaria. El sistema escolar que prevalece en la actualidad incluye seis años de educación básica, tres de secundaria, tres de bachillerato y entre dos y cuatro años de educación superior. La cultura japonesa suele superponer las expectativas, metas y objetivos de la sociedad antes que los de los individuos. La escolarización también pone énfasis en la diligencia, la autocrítica y la buena organización en los hábitos de estudio de los estudiantes. Este sistema aporta una educación de alto nivel académico, además de gratuita, a los niños de 6 a 15 años. Los niveles de educación de la sociedad nipona están muy por encima de los estándares internacionales. Cerca de un tercio de todos los graduados en el sistema educativo secundario japonés obtienen un título universitario. Existe una creencia generalizada de que la perseverancia y el trabajo duro llevarán al éxito en la vida. Además, las escuelas públicas enseñan la importancia de los valores morales, actitudes y el desarrollo de la personalidad, con la esperanza de formar a una sociedad tanto en valores como en educación que cumplan con las expectativas de los valores tradicionales japoneses. Igualito que aquí. Buen día y hasta luego.