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La Provincia - Diario de Las Palmas

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El análisis

Canarias y la generación de 1989

Me tomo la libertad hoy en reflexionar sobre esta llamada generación del 89. A veces parece que hay coincidencias históricas, por las circunstancias especiales que concurren en lugares tan distintos y lejanos, y que influyen de forma decisiva en el futuro de muchas personas. Las dos fechas a las que me refiero y que serán motivo de mis comentarios son: la noche del 9 de noviembre de 1989, con la sacudida histórica por la caída del Muro de Berlín, y la tarde del 19 de diciembre de 1989, en la sesión en la que el Parlamento canario ratificó el acuerdo del Gobierno canario del 20 de septiembre de 1989 solicitando la integración plena de Canarias en la Comunidad Económica Europea.

1- El Muro de Berlín. La Segunda Guerra Mundial se liquido con la famosa Conferencia de Yalta, en la que las tres potencias occidentales, Estados Unidos, Inglaterra y Francia, dieron manos libres a Stalin para que organizara la Europa Oriental, en la que los ejércitos rusos dominaron y conquistaron sus territorios. Las consecuencias fueron la implantación de regímenes políticos prorrusos y bajo el control y la dirección de los correspondientes partidos comunistas de cada país ocupado. Los personajes que contribuyeron a este cambio político y estratégico son numerosos. Entre ellos se encuentra el presidente Reagan; la ex primera ministra británica Margaret Thatcher; Lech Walesa, líder del Sindicato polaco Solidaridad; el pontífice Juan Pablo II; Helmut Kohl, canciller de la República Federal de Alemania etc. Con este hecho se puso fin al paraíso comunista y se inicio una nueva etapa en el continente europeo, en donde la democracia, la libertad política, la desregularización de las actividades económicas y financieras y el fortalecimiento de la Unión Europea nos llevarían a una etapa de prosperidad y crecimiento de la economía real y financiera en Europa sin precedentes. En esta nueva etapa de la economía mundial crece el peso y el protagonismo de los llamado territorios off-shore, o territorios de baja fiscalidad o paraísos fiscales; estos habían nacido en la década de los sesenta, fomentados por Gran Bretaña ante la caída y la desaparición del Imperio, que en la Carta de las Naciones Unidas de 1944 había sido impuesto por el entonces presidente de los EE UU, Roosevelt, preconizando la descolonización de los territorios coloniales existentes al final de la Segunda Guerra Mundial. No voy a entrar en la revolución económica y social que se desarrolló en la nueva Europa, que ha desembocado en la actual Unión Europea, con 28 países miembros, y en la creación del euro como moneda única, a la que solo pertenecen 18 de los países miembros por decisión de los Tratados comunitarios. Es cierto que este proceso ha tenido muchas dificultades y complicaciones, y me limitaré a señalar algunos: la consolidación de la unión monetaria, que va a paso lento, ya que todavía se están creando las instituciones para que se constituya como una verdadera unión monetaria; las discrepancias sobre la inmigración, las dificultades para llegar a una política energética y de defensa están sobre la mesa del nuevo Gobierno de la Unión que se hizo cargo del poder el pasado 1 de noviembre. El impacto mundial de este evento ha ocupado muchas paginas en la prensa y en las revistas internacionales y muchas horas en todos los medios de comunicación; por ello considero señalada esta realidad como verdadero comienzo de una nueva etapa de la civilización occidental y la liquidación de los regímenes comunistas.

2- El cambio del modelo económico canario. En el último trimestre de ese año 1989 se produjo en Canarias un verdadero seísmo histórico e institucional, que nos ha traído al momento actual de nuestro encaje en el escenario mundial, con dos notas especiales: somos un territorio creado y nacido para el turismo mundial por las excelencias de nuestra situación y posición geográfica, casi un monopolio natural que Dios nos otorgó frente a la costa africana occidental y sobre el paralelo 28, de gran trascendencia en el planeta Tierra; y creado y nacido para el petróleo, ya que se encuentra situado sobre la cuenca petrolífera que bordea este continente, desde Casablanca (Marruecos) hasta Sudáfrica. Petróleo y turismo parece ser el binomio sobre el que se va a sentar el futuro de nuestro Archipiélago. Mi preocupación e interés por Canarias y su futuro me hizo escribir un libro que con el titulo Las islas Canarias: pasado, presente y futuro me lo publico el Iltmo. Cabildo de Gran Canaria en el año 2006. En el Anejo 4 del libro detallo las fases y reproduzco el nombre de todas las personas que participaron en sus distintas posiciones políticas y administrativas en este desaguisado, que deberían ser calificados como traidores a nuestra historia, a nuestras raíces y a nuestro acervo diferenciador de los otros territorios dependientes o coloniales de las potencias europeas. Fue tal la incompetencia sobre nuestra historia y sobre el funcionamiento de la economía mundial, y pesaron tanto la disciplina y obediencia ante las autoridades de Madrid, que no se atrevieron a plantear una discusión pública o debate con expertos, como se hizo en su día cuando se elaboró en 1984 el planteamiento y la posición de Canarias ante la entrada de España en la CEE. En las paginas 346 a 349 (de mi libro) se incluye el Anejo 4 con el titulo El Cambio de Modelo Comunitario. En él se detalla todo este atropello, con la relación nominal de estos personajes. Así fue como se tiró por la borda el Régimen Tradicional que han tenido nuestras islas desde el Fuero de Gran Canaria, dado por los Reyes Católicos en 1494 (considerado por los estudiosos institucionales como la "primera constitución canaria"), caracterizado por la libertad comercial y la no aplicación de los impuestos indirectos, que eran las piezas básicas de los ingresos de la Hacienda Pública en aquellos tiempos.

Reflexión final. En este paralelismo histórico, es evidente el diferente trato que recibieron dos generaciones. Los europeos orientales se incorporaron a una situación política, económica y cultural completamente distinta de lo que habían impuesto los regímenes comunistas y totalitarios siguiendo el modelo establecido en la Unión Soviética por Stalin y sus seguidores. Los canarios se encontraron, por el contrario, con el engaño de que la integración plena le proporcionaba el apoyo de la Comunidad Económica Europea ,y los fondos comunitarios para mejorar sus condiciones de vida. Pronto se encontraron, o se enteraron de que esta integración significaba las aplicación total del Derecho comunitario, con el camelo de que se tendrían en cuenta sus condiciones particulares para hacer alguna adaptación a esta normativa, pero sin que se violase las normas esenciales. Nos consideraron como Regiones Ultraperiféricas, igualándonos a territorios franceses y holandeses del Caribe, como Guadalupe y Martinica, que hasta el final de la Segunda Guerra Mundial tenían la consideración de colonias, titulo del que nunca gozo Canarias. A partir de ese momento había que mendigar periódicamente en Bruselas las condiciones especiales que con el histórico nombre de "régimen económico y fiscal" se nos conceden, más la trampa de los fondos de comunitarios, los cuales ya beneficiaban a nuestras islas desde el Protocolo nº 2 del Tratado de Adhesión de España a la CEE. Este engaño sigue vigente, y ahora están los interesados en el mantenimiento de esta situación esperando que el nuevo Gobierno de la Comisión se decida a aprobar y autorizar el texto, según se dice, "mejorado" y consensuado entre el Gobierno canario y el nacional, y que entrará en vigor el próximo 1 de enero con vigencia hasta el año 2020. Mientras tanto, el Reino Unido mantiene sus paraísos fiscales, en el Canal, en el Caribe y en la costa norteamericana, en el océano Índico y en el Pacífico; Holanda conserva las islas caribeñas a su bola y como centros financieros mundiales. A esto habría que añadir Gibraltar, Andorra, Malta, Luxemburgo, etc, y otros países y territorios que se anuncian y pregonan como áreas de baja fiscalidad y de normas flexibles para la domicialización de sociedades de servicios diversos. Nuestra Zona Especial Canaria (ZEC) es en este escenario un simple chiste, que el Reino Unido nos concedió en su día en las negociaciones de 1990 para que ni de broma Canarias fuese un territorio que compitiera con sus joyas de la Corona, entre otras sus islas del Canal.

Nuestra realidad es tozuda: la tasa de paro es del 33% de la población activa y la población bajo el umbral de pobreza, según los datos de la propia Comisión, alcanza al 40% de nuestra población: lo que significa que más de 800.000 personas disfrutan de estos excelentes beneficios comunitarios.

Y como punto final, por ahora, recordarles a los lectores que Canarias cuenta en Bruselas con más de 10 lobistas, representantes de organizaciones empresariales diversas, que se pasean por los pasillos de la Comisión en busca de obtener mejoras o beneficios sectoriales en las decisiones o disposiciones legales que realicen los órganos comunitarios. Confío en que el próximo año, a resultas de ser un año electoral, la sociedad civil reaccione a este atropello, que hace 25 años unos llamados patriotas endosaron a los marginados residentes en las islas.

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