Desde mediados del pasado siglo los grandes descubrimientos de la ciencia con su tecnología han hecho posible sorprendentes y beneficiosos avances para el bien de la Humanidad.

La desalinación de agua de mar, el rehuso de las aguas residuales y el reciclaje de envases de cartón, vidrio y plástico entre otros tienen una importancia vital en la economía de los países y su desarrollo.

La primera desaladora que se hizo en todo el mundo fue en el año 1967 en Cabo Verde -Senegal-. Al año siguiente se construyó la de Lanzarote. Le seguiría Fuerteventura y poco después en Gran Canaria donde fue aceptada con éxito por las continuas restricciones.

Realizadas todas por la empresa de investigación española Inima, S.A., especializada en actividades medioambientales desde el año 1955, con capacidad tecnológica a nivel internacional, incorporando los avances de la ingeniería química.

Por otro lado, el 40% de los residuos -basura- que se genera en los hogares son directamente envases de plástico, vidrio y cartón. Todos estos materiales, de un importante coste económico y ecológico que pagamos todos los consumidores y que hace algunos años se desperdiciaban, se recibe casi un cien por cien. Siendo imprescindible la colaboración ciudadana. Por eso se deben seguir haciendo campañas a todos los consumidores con cuya solidaridad se beneficiaría el medio ambiente y la economía del país.