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Dos veces breve

Propuesta contable

No hay duda de que la Tierra gira alrededor del Sol, y el ciclo coincide con algo más de 365 rotaciones de aquella sobre su eje. Los meses del año y las horas del día ya son una convención, como lo es que el año acabe un 31 de diciembre. Sobre esa parte cierta y esa parte convencional del asunto se construye la idea de balance: el de la contabilidad económica (activo y pasivo), el del conteo personal (activo y pasivo). La primera descansa en bases que nos vienen dadas: el valor de una unidad de cuenta, como el euro, es el que es, y también la forma de contabilizarlas. A diferencia, en el conteo personal podemos dar un valor mayor o menor a lo ocurrido en el año, y, así, hacer un balance mejor o peor. Por ejemplo, si damos valor superior a la posibilidad misma de hacer el balance, y de ver salir el Sol un 1 de enero tras otra rotación de la Tierra, siempre tendremos un balance positivo.

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