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El patio

Pedro Sánchez y la familia Moliner

Las estructuras jerarquizadas de los partidos políticos hacen que casi exclusivamente sean conocidos ante la opinión publica sus máximos dirigentes.

Por eso Pedro Sánchez hasta que salió elegido secretario general en las elecciones primarias del 28 de junio de 2014, era un perfecto desconocido (como le había ocurrido anteriormente a Zapatero, hasta que fue elegido para ese mismo cargo en el 35 congreso federal celebrado el 22 de julio de 2000).

Las referidas primarias fueron históricas, ya que era la primera vez que este máximo cargo orgánico-político era elegido con la participación directa del conjunto de los y las militantes. Salvo el PP los demás partidos están imitando esta fórmula más democrática de elección.

Al estar contemplado en los estatutos, su elección tuvo que ser refrendada en un congreso federal extraordinario celebrado los días 26 y 27 de julio de 2014. Aún no he comprendido cómo después de tener toda la autoridad moral que le había otorgado la militancia a través de las primarias, permitió el juego que suelen imponer los barones regionales para entrar ellos mismos o algunos de sus acólitos en la ejecutiva federal, que para ser eficaz y operativa su composición (equipo de compañeras y compañeros con capacidad, valía y experiencia), tenía que haberla constituido con un número lo más reducido posible y no dejar que le impusieran nada menos que a 38 personas.

Así y todo, lo más importante es que parece que él ha configurado de entre ese amplio número, un equipo más cercano de compañeras y compañeros de su confianza que siendo la mayoría bastantes jóvenes, aparte de su preparación tienen el componente importante, para que el PP no siga con su cantinela del y tú más, que no están contaminados por etapas anteriores.

La situación del PSOE es grave, pero hasta que llegó Pedro Sánchez era crítica y parecía que de continuar, si no desaparecer quedaría como un partido político simbólico o testimonial. Desde un principio tomó las riendas tal y como demostró a la semana de su llegada dando instrucciones al grupo parlamentario del PSOE europeo, para que no votaran al candidato de la derecha Jean-Claude Juncker, ni al comisario del PP Arias Cañete.

Se comprometió a que si llegaba a la presidencia del gobierno derogaría la reforma laboral, lo mismo si se aprobaba la ley del aborto de Gallardón y denunciaría el concordato con el Vaticano. Posteriormente y refiriéndose a la Iglesia española, ha manifestado que como todas las españolas y españoles, tendrá que pagar tributos e impuestos por sus miles de propiedades.

Ha sacado a relucir la necesidad de reformar la Constitución ya desfasada para adaptarla a los nuevos tiempos y que contemple un Estado federal y que si el PSOE llega al gobierno reformará el articulo 135 de la Constitución, para blindar y que sean justos y efectivos los servicios públicos: sociales, sanitarios y educativos. Él mismo y no como la mayoría de los dirigentes socialistas, está dando ejemplo y sus dos hijas están escolarizadas en colegios públicos.

A diferencia de otros partidos políticos, nada más descubrirse la trama de las tarjetas opacas de Caja Madrid, tomó la determinación y sin ningún reparo acerca de sus rangos, expulsó a los afiliados del PSOE involucrados.

Con relación a sus antecesores ha descendido del pedestal y se ha venido acercando a las ciudadanas y ciudadanos, asistiendo a reuniones con ONG y / o colectivos que tienen sus problemas específicos o pulsando la opinión de la gente en asambleas abiertas con participaciones personales directas o mediante internet. Esa debe ser la formula y no como suelen hacer los dirigentes políticos, que se rodean de una "guardia pretoriana" o acólitos, que interesadamente les deforman la realidad.

Por eso he visto con mucho interés el programa Salvados del domingo 20 de diciembre de 2014, donde junto con su presentador, Jordi Évole, efectuó una visita a la zona de Barcelona (Noubarris), tradicionalmente socialista como ocurrió en las elecciones europeas de 2009 consiguiendo el 50% de los votos, pero en las de 2014 ha descendido a tan sólo el 22%. Paseando por el barrio espontáneamente habló con personas que le expresaron con respeto pero abiertamente y sin reparos sus consideraciones acerca del PSOE, la gran mayoría criticas a la deriva y degradación que ha venido experimentando.

Pero lo más significativo e ilustrativo fue el encuentro primero en una tasca y después comiendo en el domicilio de la familia Moliner, compuesta por seis miembros (aparte de los padres dos chicas y dos chicos entre 30 y 40 años) que se confesaron tradicionalmente votantes del PSOE, aunque las chicas dijeron no haberlo hecho en las últimas elecciones y que se habían decantado por Podemos. Coincidían que sus ideas debían ser del PSOE y que a partir de su irrupción y aire nuevo la política no es la misma.

Xaloc, el hijo de 35 años informático, expreso que desde los 18 años votaba al PSOE, tiene las ideas claras pero no un partido político al que votar y que no votará a los socialistas, si se comprometen a pactar con el PP. La madre, Sion, de 64 años, enfermera, expuso que siempre había votado al PSOE, pero que se estaba planteando votar a movimientos alternativos.

Todos con gran respeto, buen talante y consideración le expusieron a Pedro Sánchez sus decepciones y frustraciones que han venido experimentando con el PSOE, pero fue la intervención del padre, Eloi Moliner, jubilado de 67 años, veterano militante socialista, quien con lealtad al Partido al que seguirá votando, mostró su desencanto por la falta de cumplimiento a las expectativas que habíamos creado. Fue tajante con Chaves y Griñán en caso de ser imputados y dijo que de ocurrir, no es suficiente exigirles su dimisión, pues los ciudadanos quieren escuchar que han sido expulsados. Por mi parte añadir que aunque lo más probable no tengan responsabilidad penal, pero por haber sido ambos presidentes de la Junta de Andalucía, sí la tienen política y ya tenían que haber dimitido o ser destituidos de su cargos de diputado y senador respectivamente. Son muchas, entre otras esta, las asignaturas que tiene pendiente Pedro Sánchez. Ha frenado la caída del PSOE y logrado un ligero repunte. Tiene que seguir fortaleciendo la imagen del Partido y continuar ejerciendo los contactos directos con los ciudadanos y militantes y simpatizantes, como la familia Moliner que con crítica sincera y constructiva le mostró sus preocupaciones por las frustraciones y decepciones causadas.

(*) Militante del Partido Socialista Canario-PSOE

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