Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Golpe de efecto

Serena Williams estaba perdiendo por 6-0, pero pidió permiso al árbitro para tomarse un café y ganó el partido. Dado que la cafeína tarda algunas horas en actuar, todo el mundo piensa que tuvo que ser otra cosa, pero no saben qué. En todo caso, ahí ha quedado el café como puente entre una actuación desastrosa y un despertar genial.

El café no hizo nada pero tuvo la fortuna de estar en el sitio adecuado en el momento adecuado. Significa que el tópico funciona. Mis amistades, por lo general, han estado en el lugar inoportuno en el momento impropio. Me relaciono con esa clase de gente que toma café descafeinado. Si Serena Williams se hubiera tomado un descafeinado habría perdido con efectos retroactivos el partido ganado la semana anterior.

Estoy dándole vueltas a los acontecimientos históricos que me ha tocado vivir, para recordar dónde me encontraba yo en aquellos instantes, y resulta que siempre estaba en otro sitio. Cuando murió Marilyn, cuando la crisis de los misiles, cuando mataron a Kennedy, cuando pisamos la Luna? Siempre me encontraba donde no debía, no sé, en un bar tomándome unos pálidos boquerones en vinagre, o en un sótano intentando escribir un cuento genial con un termo de café al lado. No recuerdo que después de tomarme un café colocara mejor los adjetivos, ni siquiera después de fumarme un Camel. Perra vida, ¿cómo lo harán las personas tipo Serena Williams, que además, cuando sale en la tele, llena toda la pantalla incluso sin raqueta?

Entre la gente que no estaba donde debía y cuando debía, tenemos a Gila. Contaba el genial humorista que él nació un día que su madre se había ido a la compra. Cuando volvió, le dijo: "Que sea la última vez que naces sin que yo esté delante". Gila padeció siempre esa suerte de desubicación anunciada por su venida al mundo. Y esto no es solo cosa de los humanos. Hay moscas que parece que han nacido para que las maten. Y, de hecho, las matan por estar donde no deben. Leí lo de Serena Williams y el café milagroso hace dos o tres días y no consigo que se me vaya de la cabeza. Llevo toda mi vida soñando con un golpe de efecto de ese tipo. Pero para eso hay que saber estar en el sitio adecuado etcétera.

Compartir el artículo

stats