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Cartas a Gregorio

Manuel Ojeda

Periodista

Ropa de temporada

Querido amigo, está haciendo un frío que pela, lo que no es muy habitual en esta época del año. Pero fue a finales de febrero del año pasado que salí de tiendas a la calle Triana para buscar un pulóver de lana que me calentase un poco los huesos y, cuando pregunté en una de esas tiendas de toda la vida, el dependiente me dijo que no le quedaba nada de la temporada, que todo lo de invierno se había agotado y lo que tenía nuevo era ya de cara al verano. "Hay que ver", le dije, "y luego decimos que hay crisis... Me alegro por ustedes, pero no estoy yo ahora para comprarme unas bermudas..." El hombre se quedó tan fresco pero, cuando ya salía de la tienda, me volví y le pregunté: "Oiga, perdone, ¿no tendría usted un paraguas para el invierno del año que viene...?"

En Canarias, aunque a veces puede hacer frío, el cambio de estación apenas se nota. Es por eso que podemos presumir de tener el mejor clima del mundo. Lo que sí suele pasar es que, acostumbrados al buen tiempo, nuestras casas no estén tan bien acondicionadas ni tampoco nosotros estemos suficientemente arropados para estas eventualidades. Igual que con las bermudas en febrero, a veces llegamos a noviembre con un calor de rompe y raja pero, a pesar de todo, a los tenderos no les queda más remedio que sacar la ropa de abrigo y ponerla en el escaparate, como si estuviésemos en Madrid. Aunque, tan solo de verla, de grima. Podríamos poner de moda una ropa más apropiada, que por algo estamos en África y tenemos raíces bereberes... ¿Te imaginas, Gregorio, todos con chilaba y con babuchas...? Bueno, seguro que más cómodos, sí que íbamos a estar. Aunque yo creo que tendríamos que inventar una variante de la chilaba. Podría ser incluso un conjunto de falda larga y camisa de algodón a juego. Qué fresquitos íbamos a estar. En Cuba y otros países del Caribe, usan la guayabera, una especie de camisa con un montón de bolsillos y botones que se lleva suelta y por fuera. Aquí la podríamos llamar "la platanera" o "la solajera", que es de lo que más tenemos. No se entiende mucho que la gente se vista igual en Londres o Suecia que en Canarias, cuando aquí podemos tener sol y buen tiempo en cualquier época del año. En fin, yo hasta me pintaría los pies para no tener que ponerme calcetines, y creo que también me voy a inventar mi propia "camisa solajera" para no quitármela en todo el año. Lo que necesitamos aquí es ropa única de temporada única que dure todo el año.

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