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A divinis

¿Valiente, temerario o provocador?

Han ardido algunos foros de internet después de que se publicase que una transexual (ahora hombre), junto a su compañera, habían sido recibidas por el Papa Francisco en el Vaticano. A raíz de ello, y entre quienes abominaron de tal encuentro, lo más suave que hemos leído es que "este Papa es un coleccionista de frikis o de monstruos". Ni que decir tiene que un número importante de tarados por causa de la religión han ido a resguardarse al anonimato de la red de redes. Estos perturbados no tienen nada que ver con blogueros o comparecientes en foros que realizan severas críticas de Bergoglio desde la perspectiva de un catolicismo clásico, ordenado y de observancia. Dentro de este último grupo tienen especial presencia católicos tradicionalistas fieles a Roma (no cismáticos como los de Lefebvre), cuyas censuras al Papa Bergoglio resultan aceradísimas. Incluso hay quienes han emprendido una disidencia práctica y oran para que el pontificado de Francisco sea breve. También hay sedevacantistas solapados, que consideran descarrilada la Iglesia desde Juan XXIII y, a lo sumo, sólo salvan algunos aspectos de Benedicto XVI y de Juan Pablo II, pero muy poquitos, porque no desmantelaron la herejía anterior, es decir , el Concilio Vaticano II.

Llevaría un poco más de tiempo analizar los grupos, o agrupamientos, que por la parte de la conservación y de la tradición disienten de Francisco. Ahora bien, no se les puede apartar de un plumazo porque suelen ser personas con buenos conocimientos sobre la historia y el magisterio de la Iglesia, de modo que sus criticas son a veces de una gran precisión.

En el otro lado, se da evidentemente un número apreciable de comentaristas favorable a Bergoglio, pero nos estamos fijando más en la contestación al Papado por las razones aludidas.

Pues bien, dejado aparte el club de los tarados anónimos, era evidente que la citada visita del/de la transexual a Roma iba a levantar ampollas y el Papa tenía que saberlo. ¿Es Francisco un valiente, un temerario o un provocador, dado que la transexualidad causa profundo rechazo en la doctrina moral católica al considerarlo la mayor transgresión respecto al sexo de nacimiento?

Cierto es que no existe demasiada documentación católica sobre el particular, y tal vez no se haya profundizado en casos particulares que finalmente han requerido tratamientos muy profundos.

Pero para imaginarnos la convulsión producida por esta visita al Papa hemos de añadir que, además de todo lo dicho, se trataba de una mujer que ya es hombre y que comparte la vida con una mujer. Y que ambos viajaron al Vaticano con el dinero aportado por el arzobispado de Plasencia y bajo la supervisión del nuncio de la Santa Sede.

Y para responder a la pregunta de si en Roma hay un Papa "valiente, o temerario o provocador" hay que recurrir a los hechos previos y, concretamente, a la carta que esta persona le dirigió previamente al Pontífice, cuyo texto no conocemos, pero en la que le hablaba de una prolongada situación de sufrimiento personal. Tampoco se ha desvelado los detalles del encuentro, salvo que Francisco abrazó a esta persona.

No vemos en Francisco, por mucho que algunos lo insinúen, una especie de paranoia del poder y de la simulación. Al contrario, se muestra sincero y auténtico. Despejamos así las sospechas de temeridad o de provocación.

Y como en el fondo de esta historia se da una circunstancia personal cuyos matices desconocemos, pero que mereció una atención directa del Papa, concluimos que Francisco dio preferencia con valentía a su acercamiento a esa persona frente a las criticas y desconciertos que pudieran lloverle.

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