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Perspectiva

Parque Insular 2015

Mi felicitación a todos los vecinos de Alcaravaneras y Ciudad Jardín, ¡al fin!, tenemos el tan deseado Parque Insular. Pero hagamos un poco de historia.

En mayo de 2005 el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y su alcaldesa, Pepa Luzardo, aprobaron en el plan de ordenación de la ciudad un parque donde estaba el cerrado y abandonado Estadio Insular, propiedad del Cabildo de Gran Canaria, presidido por José Manuel Soria, que lo cedía a la ciudad. En la reunión de vecinos convocada por la alcaldesa, quedo patente el deseo unánime de los asistentes de ambos barrios, Alcaravaneras y Ciudad Jardín, de qué es lo que querían. En una reunión de más de 300 personas todos los allí presentes, en diferentes intervenciones, siempre aplaudidas, manifestaron su deseo de tener un parque y nada más en el solar del Estadio Insular. Y no podía ser de otra manera, en una ciudad como la nuestra, cuya zona baja es alargada y estrecha y en la que los barrios citados no tienen más parques, el segundo el parque Doramas en un extremo y el primero ninguno. Se deseaba y quería un parque con calles de tierra, árboles de alto porte, arbustos y flores, sin pistas para deportes, con un circuito parecido al del Parque Romano con distancias acotadas para caminar o correr. Sin parquin subterráneo, que impediría plantar árboles y que estaría siempre húmedo, (El parquin se puede hacer bajo las calles Manuel González y Concepción Arenal), sin muros ni paredes, esto era y es fundamental; sin lugares para espectáculos ni carnavales. (¿Quién podría dormir en estas condiciones?) En lo que sí estábamos todos de acuerdo era en la construcción de un monumento, monolito o lo que se estime, que recuerde a nuestra Unión Deportiva Las Palmas, que desde su creación en el Real Club Náutico de Gran Canaria allí jugo todos sus partidos y forjo una brillante historia y una mejor y fiel afición. Pero se había presentado un recurso contra este deseo ciudadano, por un conocido político y el Colegio de Arquitectos de Canarias, alegando motivos históricos y conservacionistas (sin comentarios). Pese a la oposición de las dos asociaciones de vecinos y el propio Ayuntamiento, el juez de turno, dio, en parte, la razón a los recurrentes, pero lo curioso del caso es que sí dejaba construir el parque, pero conservando las fachadas del estadio. ¿En qué país vivía el juez? ¿Fue alguna vez por la zona? Original y absurda decisión: un parque cerrado y aislado.

Hace unos 4 o 5 años el Cabildo de Gran Canaria, presidido por José Miguel Pérez, promovió un concurso de proyectos para el parque, que ganaron los arquitectos Casariego y Guerra. Este proyecto, según información algo confusa de la prensa, conservaba las fachadas de Pío Xll y Manuel González, el parquin bajo el parque, pistas para pádel, zona de espectáculos y algo más que no concordaba con la idea original, deseada por los vecinos, como se ha dicho anteriormente; pero proponía dos buenas ideas: suprimía la fachada sur, que da a la plazoleta sobre el túnel Luengo y abría el parque al paseo de Chil, con lo que comunicaba este con Pío Xll a través del parque. Pero todo esto se quedo en proyecto, no se por qué causa. Posteriormente, hará 1 o 2 años, ha habido un intento empresarial, creo que no legal y desde luego mezquino y manipulador, para hacer un negocio en un bien público, pero afortunadamente fue rechazado. Y ¡por fin! En el pasado 2014, el Cabildo de Gran Canaria, presidido por José Miguel Bravo, y el Ayuntamiento, gobernado por Juan José Cardona, aprueban y comienzan las obras de nuestro parque, siguiendo más o menos el proyecto antes citado, pero suprimiendo el parquin subterráneo, con lo que se podrán plantar árboles grandes y pequeños y me parece que también la zona para espectáculos; no es lo que queríamos pues se conservan las dos fachadas más grandes y feas, así como pistas de pádel y otras cosas. Pero se ha conseguido lo principal, hacer nuestro parque y con el tiempo desaparecerán los muros (cayó el de Berlín, que era más difícil, ¿no va a caer este?) y para ello, según me explicó un brillante arquitecto, bastaría con modificar el catálogo de protección del Patrimonio del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, suprimiendo la protección de las fachadas del Estadio, mediante el procedimiento administrativo correspondiente.

Aparte de felicitar a nuestras dos autoridades antes citadas y a la exalcaldesa Luzardo, promotora de la idea, creo que todos debemos agradecer principalmente este logro, a las asociación de vecinos de Alcaravaneras, presidida por Jorge Rodrigues (fallecido), Antonio Robles y Antonio del Pino y a la asociación de vecinos de Ciudad Jardín, presidida por Mario Hernández San Gines y María Isabel Torón Macario, esta última incansable luchadora y defensora del interés ciudadano. Enhorabuena y alegría para todos.

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