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Opinión

Nieto y Sobejano son distinguidos con el Alvar Aalto

El pasado martes recibieron el Premio Alvar Aalto los arquitectos españoles Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano, fundadores de la importante oficina de arquitectos que lleva sus apellidos. La ceremonia se celebró en el Ayuntamiento de Helsinki siendo este galardón uno de los más prestigiosos premios a la arquitectura creativa que se otorga desde el año 1967 y ha sido concedida en doce ocasiones. Nieto y Sobejano arquitectos son los primeros españoles distinguidos con la Medalla de Oro Alvar Aalto que reconoce la trayectoria profesional y la excelencia en la creatividad arquitectónica. Arquitectos de gran prestigio como Alvar Aalto, Jørn Utzon, Álvaro Siza, Tadao Ando, Glenn Murcutt o Steven Holl lo han recibido en anteriores ediciones. Nieto y Sobejano son también profesores de arquitectura. Enrique Sobejano es catedrático de la Universidad de las Artes de Berlín (UdK) y Fuensanta Nieto es profesora de la Universidad Europea de Madrid. Ambos socios han dado conferencias explicando los alcances de su obra en distintas partes del mundo, entre las que se destacan: Harvard University USA (2000); ETSA Universidad de Barcelona (2002); Columbia University, New York USA (2006); University of Illinois (2008). Por otra parte su obra ha estado presente en la Bienal de Venecia; la Bienal Española de Arquitectura; MoMA Nueva York, Eurasia Extrema Tokio, Japón; Pavillon de L'Arsenal, entre otros.

El jurado valoró el papel de este equipo asegurando que "fueron nombres claves en la nuevo ola de la arquitectura española, la cual emergió a fines de los años 70. Las raíces de su arquitectura hay que buscarlas en España, y su historia y cultura de múltiples capas. Sus obras hablan un lenguaje silencioso, lo que demuestra que la condición previa de la arquitectura es una profunda comprensión de la cultura local y contexto de su diseño". Este equipo con despacho en Madrid y en Berlín son los autores de proyectos importantes como Castillo de la Luz en Las Palmas de Gran Canaria, la reforma del Mercado de Barceló en Madrid o el Museo de Madinar-al Azhara en Córdoba. En el extranjero han construido en Austria, Alemania, Reino Unido, Letonia o China. Todas estas obras evidencian la forma de trabajar de un equipo que concibe sus proyectos como una interpretación personal y específica de cada situación concreta, que si bien se sitúa dentro del campo de investigación y análisis de la trayectoria de este despacho, desvela en cada nuevo encargo las coordenadas de un problema diferente.

Autores de una arquitectura que Fernández Galiano calificó de "abrupta esencialidad", han resuelto con brillantez la incorporación de usos culturales en entornos frecuentemente patrimoniales. En Las Palmas de Gran Canaria localizamos una de sus mejores obras: el conjunto arquitectónico y cultural del Castillo de La Luz. No es la única. Hace años, permanece parada la obra del edificio que albergará la ampliación del Museo Canario en Vegueta. El Castillo de La Luz ha sido seleccionado para el prestigioso premio de arquitectura Mies van der Rohe.

Estamos ante uno de los mejores equipos de arquitectos españoles de todos los tiempos. Su reconocimiento internacional radica en un cosmopolitismo genuino que se ha alimentado intelectualmente de distintas fuentes. Años pasados en Estados Unidos y un estrecho vínculo con la Europa de habla alemana han dotado a su arquitectura de un significado que traspasa los límites territoriales a la vez que profundiza en la íntima relación de la arquitectura con su entorno.

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