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No estamos preparados para la crisis laboral de 2030

En una reciente charla para la plataforma TED, el experto en recursos humanos Rainer Strack afirmó que muchos países, entre ellos España, tendrán necesidad de trabajos para los que no habrá ciudadanos preparados para desempeñarlos. Si analizamos la gráfica de población española por edades se ve que la población en edad potencial de trabajar está comprendida entre los mayores de 15 años y los menores de 65 años. Si desplazamos la gráfica hacia la derecha es fácil adivinar que el 30% de la actual población laboral española se habrá jubilado en 2030. En esta simulación no influye para nada la tasa de natalidad de España: la población en edad de trabajar en 2030 está perfectamente definida y esa franja será mucho más pequeña que la que existe hoy. Esto significa que la fuerza laboral disminuirá drásticamente. Si España quiere seguir aumentando su productividad hasta el 2030 tendrá una enorme escasez de gente preparada para mantener el crecimiento económico. Faltarán más de 3 millones de personas, o sea, más del 20% de la actual población laboral ocupada. Con el actual escenario de baja productividad, tasas elevadas de fracaso escolar y desempleo juvenil, trabajos y sueldos precarios, fuga de talentos, empobrecimiento general de las clases media y baja, un tejido industrial deficiente y una excesiva descentralización del Estado, España no solo no crecerá más sino que corre el peligro de convertirse en una economía marginal.

Rainer Strack opina que, al igual que le ocurrirá a muchos países de la Unión Europea, las personas que pueden generar mayor productividad y crecimiento económico no estarán. Nos enfrentaremos a una crisis de mano de obra mundial que será muy significativa en España. Con un exceso de gobiernos, empresas y ciudadanos poco cualificados y con un déficit de empresas y personas altamente cualificadas, España necesitará todo el talento del país, mejorar las habilidades y competencias de hombres y mujeres en edad laboral, alargar la edad de jubilación y atraer recursos humanos e industrias del extranjero. China, con 300 millones de individuos entre 0 y 15 años de edad (la misma que tendrá en 2030 entre 15 y 30 años), iguala a la población total de EE.UU. La apuesta decidida por la educación de excelencia, la exigencia de dominar una habilidad para cuando un joven cumple 15 años de edad, la implantación de industrias de alta tecnológica y la incorporación paulatina de empresas y talentos de otros países, harán de China la economía dominante durante todo el siglo XXI.

Es cierto que la robotización, la automatización y el desarrollo tecnológico reemplazarán muchos puestos de trabajo en los próximos 15 años, pero serán puestos de trabajo normales. La automatización y la inteligencia artificial ya están implantadas en muchos sectores industriales, lo que se ha traducido en una disminución de costes en productos manufacturados pero también han creado nuevos puestos de trabajo que requieren habilidades especiales y sin los cuales no sería posible optimizar la interacción entre las máquinas y los bienes o servicios que generan. Pero volvemos a lo mismo: el desarrollo tecnológico va a desequilibrar aún más la proporción de personas cualificadas de gobiernos y empresas. La actual tasa de desempleo en España para una enorme franja de edad que va de los 18 a 50 años debilita el presente y el futuro inmediato de España. Se estima que entre 2008 y 2014 incluidos, 400.000 personas nacidas en España han emigrado buscando un trabajo, y no precisamente en sus preferencias laborales. Los países preferidos para emigrar han sido EE.UU., Gran Bretaña, Canadá, Alemania, Suiza y Francia.

Si como dice Rainer Strack nos acercamos velozmente a una crisis mundial de la población laboral activa ("diez o quince años pasan volando"), este reto, que es también un desafío cultural de enormes consecuencias sociales, está ausente del discurso de todos los partidos políticos en España. El objetivo económico más importante de España para las próximas tres legislaturas de gobierno debe ser emplear y preparar al mayor número de personas cualificadas. Esta crisis de mano de obra cualificada está siendo menor en las grandes economías mundiales porque desde 2008 se alimentan de la sangría de personas cualificadas que abandonan sus países de origen, entre ellos España. El desafío es enorme. Debemos implementar de forma inmediata un plan en cada empresa y en todas las áreas económicas del país para predecir la oferta y demanda de trabajos cualificados, para atraer y retener a los grandes talentos (jóvenes, hombres y mujeres en activo, jubilados) y poner en marcha un programa a escala nacional de educación, perfeccionamiento y reconocimiento profesional en todos los sectores productivos del país. Se puede decir más alto pero no más claro. Buen día y hasta luego.

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