Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Por dentro y por fuera

Batalla a dos bandas

La encuesta de la pasada semana del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha confirmado la tendencia mostrada en sondeos privados durante los dos últimos meses: se dibuja un escenario en el que dos actores lucharán por la victoria (PP y Podemos), mientras el tercero (PSOE) queda en una posición agridulce (sin capacidad para liderar el gobierno, aunque sí para condicionarlo).

Tras varios meses de caída, la mejora macroeconómica empieza a ser tímidamente percibida por una parte de los votantes y eso permite el partido de Rajoy aguantar en una intención de voto que puede acercarle al 30% en los próximos meses (conforme el paro baje, fruto de la estacionalidad turística pero, también, del crecimiento, que puede superar el 2,5% del PIB).

Por otra parte, la reciente demostración de fuerza en la Puerta del Sol señaló que no es casual que la formación de Pablo Iglesias se consolide en segundo lugar, consiguiendo sufragios de la izquierda (PSOE e IU) aunque, también, arrastrando un voto de "ilusión" (ya que bastantes de sus potenciales electores proceden de la abstención y de los que no habían votado en 2011: los jóvenes).

El panorama más difícil es para el PSOE: con un líder cuestionado, con pérdidas de apoyos en estratos sensibles (como los jubilados, una de las franjas más concienciadas a la hora de votar, donde los populares son mayoritarios; o los obreros no cualificados, que optan por Pablo Iglesias) y dentro de un sistema electoral que penaliza a aquel que no quede en los dos primeros lugares. Pero no todo es malo: en estos momentos, el PSOE puede tener la llave para hacer un gobierno de gran coalición (con el PP) o puede impulsar los efluvios que proceden de la Grecia de Tsipras? aupando a Iglesias.

Compartir el artículo

stats