Una observación al deslenguado presentador de los Goya de este año, Dani Rovira, que en plena incontinencia verbal, hizo uso de su derecho a la libertad de expresión sin límites, arremetiendo con poca educación, contra todos los que estaban presentes -autoridades- y ausentes, la gran audiencia de TVE en el acto y el exterior. Que sepa que sus derechos, señor Rovira, que nadie le ha recortado, terminan donde empiezan los derechos de los demás. Su grosera expresión -hostia p? - aparte de blasfema, ofende los sentimientos religiosos y cristianos de muchos televidentes presentes y ausentes. Le sobra desparpajo y le falta respeto. Dios le perdone. Ha demostrado usted escasa educación y no saber ni lo que dice ni lo que hace.