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Tropezones

Mujeres curiosas

Como se me antojaba que la curiosidad de los hombres es de otra naturaleza que la de las mujeres, me disponía a escribir unas consideraciones sobre el tema. Pensaba elucubrar cómo mientras por ejemplo la curiosidad de Newton al ver caer una manzana podía alumbrar toda una teoría sobre la gravedad, o el observar el comportamiento del moho terminaba por llevar a Fleming a descubrir la penicilina, las ansias de saber de las mujeres tenían otro tipo de consecuencias, o más bien de secuelas. Así por ejemplo a la mujer de Lot no se le ocurría nada mejor que girarse para constatar la destrucción de Sodoma, quedándose ipso facto convertida en estatua de sal. ¡Por no mencionar a Pandora, que por saciar su curiosidad abrió la caja de todos los males que aquejan a nuestra doliente humanidad! O la buena de Eva en su paraíso terrenal, que sólo por averiguar el sabor de una fruta nos condenó a todos para la eternidad.

Ya iniciada la redacción de tan sesudas observaciones, sometí lo escrito a la prueba de fuego de su lectura por mi mujer.

¡Para qué fue aquello! La reacción de mi media naranja fue abrumadora.

¿Que si yo no sabía que la historia la escriben los hombres, atribuyéndose todos los méritos y éxitos? ¿Que si me había olvidado de Orfeo, que al darse la vuelta en su visita a los infiernos, para ver si le seguía su amada Eurídice, la perdió irremediablemente?

¿Que si no recordaba lo que le pasó al mirón Peeping Tom, que por acechar a Lady Godiva en cueros quedó ciego para siempre?

¿Y acaso no me había pasado por la imaginación lo fructífera que llegaba a ser la curiosidad femenina, de la que únicamente como botón de muestra se permitió señalarme las investigaciones de Mme. Curie, cristalizando en el descubrimiento de los rayos X?

En resumidas cuentas, que a la postre era yo el que no me enteraba, ofuscado por las telarañas de mi machismo.

Total, que sin entrar a valorar los argumentos "de la parte contraria", lo cierto es que no he podido terminar de plasmar mis ingeniosas reflexiones.

Vamos, que me han hecho polvo mi artículo.

Mujeres...

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