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En canal

Bodas de mugre

Serán bodas de caspa, bodas de basura, bodas de mugre. El vigésimo quinto aniversario de un matrimonio suele recibir el nombre de bodas de plata y, por extensión figurada, lo mismo se dice de las empresas, o de los sucesos, o de cualquier institución que celebra su cuarto de siglo de existencia. Pero en el caso de Telecinco me niego a considerar de plata nada que tenga que ver con el recuerdo de los veinticinco años que lleva ensuciando España. Acepto bodas de moho, bodas de orina, bodas de roña.

Bodas de inmundicia, bodas de esputos, bodas de polvo. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que sin Telecinco nuestro país sería un poquito, un cachito minúsculo mejor de lo que es; que millones de españoles tienen una milésima, una pizquita pequeña de peores valores gracias a haber visto durante veinticinco años programas como Las noches de tal y tal, Crónicas marcianas, Contacto con tacto o Gran Hermano; que espacios como Mujeres y hombres y viceversa, Esta noche cruzamos el Mississippi o Aquí hay tomate han contribuido de forma constante y minuciosa, día a día durante muchos años, a poner un pequeño grano de arena para que nuestra convivencia sea un poquito peor, para que todos seamos algo más machistas, más frívolos, más violentos, más inmaduros, más caprichosos, más egoístas y sepamos resolver un poquito peor nuestros problemas. Bodas de heces, bodas de estiércol, bodas de queso rancio y leche agria.

Bodas de pus, bodas de costra, bodas de óxido. Habrá que buscar una nueva forma de referirse a celebraciones como los veinticinco años de Telecinco, pero que deje terreno libre para las bodas que vendrán en el futuro, cuando la cadena cumpla otras cuantas décadas extremando aún más la zafiedad de sus programas, creando nuevos engendros sobre el apoyo de los Supervivientes, El programa de Ana Rosa o Sálvame actuales. Bodas de mocos, bodas de grasa, bodas de flemas.

www.antoniorico.es

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