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Con otra cara

Indecentes

La que se ha liado en las redes sociales a cuenta de esas crías a las que su profesora no ha dejado ir a una excursión porque llevaban pantalones cortos. Es verdad que posiblemente hubieran tenido problemas para entrar a las iglesias que pretendían visitar, pero tampoco hubiera sido tan grave. Con quedarse esperando en la heladería de enfrente, listo. Recuerdo una excursión a Roma en el instituto en la que unas cuantas chicas tuvimos que ir con urgencia a comprar una falda larga porque no nos dejaban entrar en el Vaticano. Aunque claro, ahora lo pienso, y es verdad que pretender llegar a la Capilla Sixtina tropezando con tanto obispo y cardenal con una falda de palmo y medio tampoco parece lo más adecuado, pero nadie nos impidió ir a Roma. Tampoco acabo yo de ver tanto problema a las vestimentas de estas criaturas. No sé si han visto las fotos, pero las cinco niñas llevan unos pantalones de lo más normales con este calor y, sin embargo, leyendo los comentarios que acompañan a la noticia me he quedado pasmada con la cantidad de gente que considera que la profesora hizo bien porque hay que vestir con propiedad y decoro. El decoro es importante, claro, pero ¿alguien me puede decir qué hay de indecoroso en un pantalón corto cuando se está a 30 grados a la sombra? Y deben ser muchos los que podrán sacarme de esta duda ya que en una encuesta del periódico se refleja que a un 36% de la gente le parece bien que cada uno vista como quiera, pero nada menos que un 61% cree que los pantalones cortos son indecorosos. Es verdad que se alude en la encuesta a esos tan cortos que muestran media nalga, así que no sé si el problema depende tan solo de un par de centímetros. Al fin y al cabo en esto de la decencia todo está en función de la cantidad de tela. Para unos, lo que no sea el burka es indecente; para otros, el límite está en el tobillo, o en el inicio del pecho, o en las rodillas o en el ombligo, o vaya usted a saber. Lo curioso es que lo del límite de la decencia sólo se aplica a las mujeres. De hecho, los compañeros de las niñas castigadas llevaban pantalones cortos y no hubo ningún problema, ni he visto que se cuestione la moral de un hombre por el tamaño de su bañador ni por los botones de la camisa que se desabrocha ni por lo ajustados que lleve los pantalones. Las indecentes somos las mujeres que vamos provocando por ahí, ¿verdad? No sé si hay mucha gente que piensa que los pantalones cortos son indecentes, pero lo que sí tengo claro es que los hombres a los que les perturbe ver las piernas de una cría de 13 ó 14 años deberían hacérselo ver.

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