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Reflexión

Buscando una democracia mejor

Recientemente se ha celebrado elecciones a los parlamentos autonómicos, a los cabildos y diputaciones así como a los ayuntamientos, participaron todos los partidos que lo solicitaron. Los resultados se conocieron con rapidez y no se presentó ninguna reclamación de importancia, es decir, fueron unas elecciones democráticas plenas, pero sin mayorías.

Conocidos los resultados definitivos y partiendo de esa realidad, los partidos consideran todas las posibilidades de alcanzar el poder. Los resultados se analizan para buscar mayorías, al coste que sea, incluso renunciando a lo que en campaña era irrenunciable.

Preocupa que se haya superado el bipartidismo pero se está creando un espíritu frentista.

El PP confirma que no hablará con Podemos, Podemos comunica que formará una coalición para expulsar al PP de las instituciones, el PSOE anuncia que liderará una coalición para aplicar un programa de izquierda, Ciudadanos anuncia que si quieren contar con su apoyo se deben aceptar previamente condiciones.

A trancas y barrancas lograrán formar mayorías con dos, tres o cuatro partidos, que la experiencia nos indica que suelen ser inestables, pero ellos la presentarán como una solución definitiva y duradera. Una vez alcanzado el poder tanto los de derechas como los de izquierda empiezan a promulgar leyes, decretos, normas de acuerdo a sus convicciones, a la oposición solo le quedará el derecho a la pataleta, el recurso legal, las manifestaciones en la calle, así como el firme propósito de cambiar las normas cuando vuelvan al poder.

Conclusión: los partidos trabajan para su propio interés y para el de sus partidarios, pero no piensan en el bien común. Las consecuencias las sufre el país, pues cada vez que se alternan las diferentes mayorías, vemos cómo se cambian las leyes fundamentales de educación, sanidad, fiscalidad, etc., lo que supone un enorme perjuicio para los ciudadanos.

Propuesta: que por principio democrático, ningún partido se niegue a hablar directamente con otro que esté constituido legalmente, pues representan a una parte del a sociedad a la que pretenden dirigir.

Que las reuniones, no sea solo para hablar, sino también para escuchar, tratar de comprender y con disposición de ceder en las negociaciones con el fin último de lograr acuerdos en las normas generales y no las estén cambiando dependiendo de quien este ejerciendo el poder en cada momento.

¿Que estas propuestas son pura fantasía?

No lo son. Y como ejemplo tenemos en nuestra historia reciente los Pactos de la Moncloa. ¿Cuánto hubiesen durado la transición o la Constitución, aprobadas solo por la derecha o la izquierda?

Para hacer cambios importantes y que estos duren se necesita consenso.

"El político serio antepone el país al partido". W. Churchil

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