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Artículos de broma

Prepararse para algo

Habrá más estudiantes que saquen una carrera universitaria en 2017 que en todo el resto de la historia del sistema educativo, asegura Ken Robinson, educador, escritor y conferenciante especializado en creatividad, recursos humanos y calidad de enseñanza. Hay más gente preparada para algo de la que el mercado puede ocupar. Lo llamamos algo porque en esa indefinición caben muchas cosas y porque no responde para qué, la principal pregunta de la preparación. Para qué estás preparado tiene muchas respuestas concretas: para defender o para sanar a las personas, para hacer viviendas, para esquivar impuestos. La suma de todas ellas debería dar una respuesta genérica: para ganarme la vida. No es así. Muchas de las respuestas concretas -enunciadas como para ser médico, abogado, arquitecto, asesor fiscal- no aseguran ganarse la vida. Tampoco la educación nunca ha sido un negocio tan grande como ahora. Que sobre gente preparada en el mundo no detiene sino que engrasa la máquina de preparar gente. Si muchísimos acaban una carrera -que ni prepara para el ejercicio de la profesión ni la necesita el mercado- la criba viene por la sobrepreparación, sea un máster, un dominio del inglés sin las adherencias del acento de la lengua materna, sea cualquier otro producto educativo de pago. Ahí hay otro negocio al que acude el banco, con préstamos a los estudiantes que -no paran de radiarnos y contarnos- son una oferta interesante para formarse mejor. Hace tres años que se habla de que la próxima burbuja que estallará es la del mercado de préstamos a los estudiantes, que en EE UU alcanza los 1.200 millones de dólares que no se podrán devolver (y sin dejar un bien que venderle a otro). Mientras tanto, en España hay millón y medio de alumnos que pueden equivocarse más caro o más barato según acaben carreras de tres años y las adornen con máster de cuatro o de cinco. Llegamos tarde pero llegamos siempre.

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