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Miradas

En memoria de tres ángeles guardianes

Un capitán, José Morales Rodríguez, el teniente, Saúl López Quesada y Jhonander Ojeda, sargento, miembros del 802 Escuadrón del SAR del Ejército del Aire, han visto segadas sus jóvenes vidas cuando regresaban del Senegal, a bordo de un helicóptero Súper Puma, a donde habían acudido para participar en operaciones de entrenamiento, pues el adiestramiento es vital para los profesionales del Servicio Aéreo de Rescate, que desde los años cincuenta del siglo pasado vienen participando en el salvamento de tantas y tantas personas anónimas, trabajando las 24 horas del día los 365 días del año, jugándose la vida por los demás, cuando con grandes temporales, vientos huracanados, etc. tienen que rescatar a seres humanos en grave riesgo de muerte con intervenciones muy difíciles de realizar, seguramente, en muchas ocasiones, de las gélidas aguas en las que ahora han encontrado su muerte.

Imagino que al llegar al Cielo han sido recibidos por un gran número de ángeles, porque son parte de ellos y desde arriba seguirán velando por todos nosotros.

El padre del sargento Jhonander demostró ante los medios de comunicación una entereza digna del mayor de los elogios y, aunque son inevitables el dolor y las lágrimas por la desaparición de su hijo, no deja de ser menos cierta la gran admiración que demostró por él: "Murió haciendo lo que quería, era su pasión, su vida, estoy seguro de que si hubiera sobrevivido seguiría haciendo lo mismo".

Este será también el sentimiento que embargue los corazones de las familias del capitán Morales y del teniente López. Todas las personas de bien, y con mayor motivo quienes han vivido una situación de peligro y han sido rescatados de las fauces de la muerte por estos valientes, seguro que hoy estarán rindiendo en silencio y desde lo más profundo de sus corazones el más fervoroso tributo de admiración y respeto a estos servidores y a sus compañeros del SAR, que con la mayor generosidad, nobleza y gallardía dedican su vida a llevar una luz de esperanza a tantas y tantas personas víctimas de accidentes.

Quiero concluir este humilde pero sentido homenaje transcribiendo la letra de La muerte no es el final, pieza musical de carácter militar tremendamente emotiva: "Cuando la pena nos alcanza por un hermano perdido, cuando el adiós dolorido busca en la Fe su esperanza. En tu palabra confiamos con la certeza de que Tú ya le has devuelto a la vida, ya le has llevado a la luz. Ya le has devuelto a la vida, ya le has devuelto a la luz".

Queridos compatriotas, capitán José Morales, teniente Saúl López y sargento Jhonander, gracias por el altísimo compromiso profesional, que les ha llevado a dar lo más preciado que poseemos: la propia vida. Descansen en paz.

(*) Licenciado en Antropología Social y Cultural. Diplomado en Enfermería. Técnico Superior de Prevención de Riesgos Laborales. Director de Seguridad Privada. Director general de Seguridad y Emergencias del Cabildo de Gran Canaria (2008-2009). Director general del Gabinete de la Presidencia (2009-2012)

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