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Cien líneas

Señales

Navidades aún, así que, la tradición manda, vuelta a leer la Monadología de Leibniz y el estudio introductorio de Bueno en la edición de Pentalfa. Dice nuestro filósofo, a propósito de las relaciones funcionales frente a las causales, que "cuando el actor saca su pistola en el escenario y la dispara sobre otro actor, éste se deja caer no en virtud de la acción del proyectil, sino porque está cumpliendo el papel que el autor le ha asignado".

¿Quién escribe nuestra hoja de ruta?, ¿qué está anotado? Hace un par de días se cumplieron doce años del pacto de Perpiñán. Ya lo conté alguna vez, ese día estaba en la villa francesa y a posteriori, al saber lo que entonces se había cocido allí, me recorrió tal escalofrío que aún no se me ha pasado. De ese acuerdo y guión se derivaron mil calamidades. Y las que vendrán.

Aquí, allí y allá la reflexión sobre la identidad del autor teatral del drama humano se convierte en urgencia. Turquía busca la guerra con Rusia al derribar un avión de combate; Arabia Saudí, con Irán al matar a un destacado ayatola; Pakistán, con la India con un atentado en el Punjab; los fundamentalistas que tienen secuestrados a los palestinos, con Israel al renovar los ataques terroristas; los misteriosos gerifaltes de Ucrania no saben ya qué hacer para que Putin la arme, y Trump dice que Hillary Clinton y Obama crearon el Estado Islámico.

¿Hace falta algún otro factor para que se desate una guerra mundial? El optimista Leibniz hablaba de la armonía preestablecida, pero... (Para la terapia de esta semana se recomienda vivamente la Oda a la alegría, de Beethoven).

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