Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Inventario de perplejidades

Diccionario para la interinidad

La literatura costumbrista española (Benito Pérez Galdós, Pereda, Larra o Mesonero Romanos) es abundante en la descripción de personajes que vivían en situación de permanente interinidad alternando el disfrute de unos puestos en la administración pública, gracias, casi siempre, al favor de unos políticos afines, con largas temporadas en el ostracismo laboral cuando pasaban a gobernar los del bando contrario. A esa clase de personajes que, como suele decirse, vivían haciendo equilibrios en el alambre, se les conocía como cesantes. Lo que nunca concibió la literatura costumbrista es que se diera el caso de estar cesante, o interina, el conjunto de la clase política con el propio gobierno del Estado a la cabeza. Mientras eso se resuelve, o se complica, analicemos una serie de posibilidades.

Gobierno en funciones.- El que lleva presidiendo don Mariano Rajoy desde el 27 de octubre de 2015, cuando se publicó en el BOE el decreto de convocatoria de las elecciones generales. De momento, con una duración de cinco meses susceptible de prolongarse hasta una fecha inconcreta del próximo otoño si antes del 4 de mayo no se encuentra la forma de pactar un gobierno de coalición orientado al centro izquierda o al centro derecha que evite unas nuevas elecciones.

Por regla general, los gobiernos en funciones deben de abstenerse de tomar otras medidas que las de mero trámite, o de inaplazable urgencia, pero en este caso se dio la clamorosa prorroga de la concesión de la celulosa de Pontevedra por otros sesenta malolientes y contaminantes años. Y está por ver si del fondo del cajón del despacho de La Moncloa no emergen sorpresas parecidas.

Gobierno a la valenciana.- Le llama así don Pablo Iglesias a su propuesta de coalición entre el PSOE, Podemos, Izquierda Unida y PNV con el apoyo expreso o la abstención de los nacionalistas catalanes y de Sortu. De dicha coalición que, como la paella, admite de todo, solo estarían excluidos el PP y Ciudadanos. La denominación de a la valenciana se deriva de la forma en que se cocinó el gobierno de la Comunidad Autónoma de Valencia entre varios partidos aparentemente incompatibles entre ellos.

Gobierno a la catalana.- Aquella clase de gobierno que se pacta in extremis cuando la falta de acuerdo entre los partidos nos conduciría directamente a una nueva cita electoral. Y se llama a la catalana como recuerdo del pacto que se dio en aquella comunidad cuando Artur Mas fue sustituido sorpresivamente por Carles Puigdemont para asegurarse la colaboración de la CUP que había pedido la cabeza del, hasta entonces, máximo líder convergente.

Gran coalición.- La que formaron en Alemania los democratacristianos y los social liberales. En opinión de Rajoy aquí estaría formada por el PP, el PSOE y Ciudadanos. A eso, en tiempos de Fraga se le llamaba mayoría natural, porque para el político gallego lo natural era que predominase siempre el interés de la derecha, bajo la forma que sea.

Compartir el artículo

stats