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CRÍTICA

Una exitosa confrontación

Promovido por PROMUSCAN, y con el patrocinio de la SGAE, de la Real Academia Canaria de Bellas Artes y del Ayuntamiento de Las Palmas, ofreció el 1 de julio la sección de cuerdas de la Orquesta del Atlántico que dirige Isabel Costes, en un Museo de Néstor abarrotado de público, el anunciado concierto en el que compositores canarios o vinculados a Canarias de los últimos 75 años se confrontaban a este tipo de agrupación musical.

Como antecedentes, la orquesta había realizado un ensayo abierto al público en el auditorio de Valleseco, así como tres intervenciones parciales del programa en un patio de Vegueta, con motivo de nuestras fiestas fundacionales. Ahora se escuchó el programa completo por vez primera, incluyendo la intervención concertante de dos solistas de lujo: la clarinetista Laura Sánchez y el guitarrista Víctor Landeira. El programa incluía un estreno absoluto y varios reestrenos que se interpretaban por vez primera en Canarias.

El bloque inicial estaba dedicado a tres grandes maestros del siglo XX: el tinerfeño Manuel Bonnín (Capricho), el catalán Gabriel Rodó (Interludio) y el grancanario Víctor Doreste (Responso a Fray Lesco), del que se conmemora este año sin pena ni gloria el cincuentenario de su óbito en Las Palmas. Son tres obras de amplia capacidad discursiva y de calidad incuestionable, interpretadas todas con sensibilidad e intenso poder expresivo.

Las seis obras restantes del programa, compuestas por compositores vivos, encontraron justo pórtico en las cinco Variaciones sobre un tema implícito de Daniel Roca, maestro de composición de las nuevas generaciones en nuestro Conservatorio Superior, una obra contundente y rica en ideas, que se atiene a una estética muy marcada por las últimas corrientes vanguardistas del siglo XX. Se escucharon luego tres breves obras de cuerda que se inscriben en los nuevos postulados del XXI, en que, dentro del aprovechamiento de las aportaciones más audaces del siglo anterior, la incursión en la consonancia y los guiños melódicos marcan el rumbo de una nueva estética Fueron estas el remedo de vals Sphairos de José Brito (el maestro impulsor de los 'Barrios Orquestados'), Mis vidas de Gonzalo Díaz Yerro, de intenso color y bella participación de los violonchelos, y Escuchando al mar, la tierra duerme, reciente composición de Ernesto Mateo que fue estrenada hace un par de semanas por la sección de cuerdas de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. Pudo el público apreciar de nuevo en esta obra la intensa capacidad poética de uno de nuestros talentos compositivos más brillantes.

Flanqueado por estas obras se estrenó en Canarias el Concierto nº 1 para Clarinete y Cuerdas del lanzaroteño Nino Díaz, creador sólido y audaz. Es esta, según su propia opinión, la obra de la que se siente más satisfecho de todas las que ha compuesto hasta ahora, y en verdad que impacta tanto como interesa. La clarinetista Laura Sánchez abordó la difícil partitura con una serenidad y solvencia encomiables, logrando transmitir al público la emoción de su complejo discurso.

Finalmente, Víctor Landeira, profesor de guitarra clásica, notable concertista y también compositor, ejecutó él mismo para acabar la velada la brillante parte solista de su Serenata para guitarra y orquesta de cuerda, obra de mucha garra, que mantuvo al público en vilo hasta sus últimos acordes.

El público aplaudió con calor y gran entusiasmo cada una de las obras, siendo conscientes de que acudían a un acto en el que, ante la presencia de varios de los creadores de la música ofrecida, eran testgos de una música 'viva' de gran calidad. Isabel Costes, con sus manos, sus gestos corporales y su mirada arrastró a sus músicos, magníficos y muy artistas, a interpretaciones de una calidad verdaderamente excepcional. Con intensidad redoblada, el público aplaudió a rabiar al final del concierto, con especiales muestras de aprecio a la directora y a los solistas.

El sábado día 2 viajamos con la orquesta a Tenerife, donde al mediodía se repitió el concierto con igual éxito de público en uno de los patios del Museo de la Naturaleza y el Hombre como cierre de las jornadas científicas interdisciplinares de las tres reales Academias de Canarias: la de Bellas Artes, la de Medicina y la de Ciencias. Lo novedoso fue la incidencia del canto de pajarillos desde las ramas de los árboles del patio, que confirieron al concierto el plus de un toque exótico tan novedoso como encantador.

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