El vídeo sexual de los futbolistas del Eibar Sergi Enrich y Antonio Luna que provocó un incendio en las redes sociales el miércoles va a terminar en los tribunales. La joven que aparece manteniendo relaciones sexuales con los dos jugadores los ha denunciado ante la Ertzaintza. La razón se puede apreciar en la propia grabación que circula por las redes sociales impunemente. La mujer, al darse cuenta de que estaba siendo filmada, dice "para, eso no", negativa que el autor del vídeo no respeta.

Además de las posibles consecuencias penales, los futbolistas, que el mismo miércoles pidieron perdón a través de un comunicado colgado en la cuenta de Twitter de Enrich, se quedaron fuera de la convocatoria hecha publica por el club armero para el partido amistoso de ayer contra el Leganés en Lerma (Burgos).

La ocurrencia de difundir el vídeo puede costar cara a los futbolistas. El Código Penal establece entre tres meses y un año de prisión para la difusión sin autorización de vídeos íntimos aunque hayan sido grabados con consentimiento.