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Javier Durán

Reseteando

Javier Durán

Periodista

El relieve de la bestia

No hay nada más importante en la agenda del mundo que el resultado de las elecciones en EE UU, a celebrar el martes en contienda extrema entre Donald Trump y Hillary Clinton. Retornamos una vez más a una pugna por la concepción del planeta, a un paisaje tan árido y espinoso como lo fue la confrontación entre democracia y fascismo en el siglo XX. El triunfo republicano pone en peligro la estabilidad del orbe; conecta con la contrarreforma europeísta que vive el viejo continente, con su ejemplo más vital en el brexit; desata una nueva tensión apartheid en que los inmigrantes ven sus derechos amenazados; eleva el miedo al terror de la yihad por el estrechamiento de la alianza con Israel; abre la incertidumbre con Irak y Afganistán; decae el proceso de normalización en las relaciones con Cuba; la reforma sanitaria desarrollada por Obama a la búsqueda de una universalización entra en barrena: minorías étnicas y sexuales tiemblan de miedo... Todo ello se desprende de la abundante percusión vomitada en campaña por Trump, cuya saña machista, cuyas payasadas estruendosas, no han servido para que caiga en las encuestas. Todo lo contrario, la bestia se mantiene firme con un empate técnico frente a los demócratas. Ha recibido oxígeno con la investigación abierta en plena campaña por el FBI contra Clinton por el caso de los correos electrónicos, cosas que ocurren en un país donde los poderes fácticos todavía tienen mucho peso. Hay una masa de votantes que el martes va a las urnas con un matarratas en el bolsillo: limpiar la Casa Blanca del olor que ha dejado un presidente negro. Trump y sus capullos quieren vengar la ignominia de cargar con el escombro de los derechos civiles, de haber tenido que bajar sus testas de serrín ante un producto del mestizaje, de un tipo empeñado en cerrar sus arsenales de armas. No hay nada más importante en el mundo, repito, que el movimiento tectónico que provocaría la victoria de Donald Trump. Ya me lo han dicho varias veces: "¡Mira lo que ocurrió con el brexit. Nadie se lo tomaba en serio y cuajó!" He pensado en lo que pensaron muchos antes de la Segunda Guerra Mundial: ¿cómo pudo llegar Hitler al poder? ¿Qué razones tuvieron los que lo auparon y luego dijeron que no sabían qué quería ni qué pensaba? Increíble.

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