Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Javier Durán

Reseteando

Javier Durán

Periodista

Trump llega a la política real

Me despierta mi hija adolescente a las seis de la mañana para vivir la experiencia de una granizada entre las neuronas: ¡Trump está cerca de la victoria! Me convierto en un anciano, en un mutante generacional al que la piel se le pone fláccida, y al que las plantas de los pies se le llenan de callos dolorosos. Veo a la serpiente contonearse en el ático de su torre, en el nido del águila, muy dueño de un eructo de la Historia: un imbécil, un depredador de la libertades, acaba de hacerse con el máximo poder del mundo arropado por cientos de hipótesis sobre las que la sociología electoral no se pone de acuerdo. Este ser vidrioso, casi con escamas, pone una puntilla más el análisis. Ya nadie sabe hasta dónde puede llegar el individuo, una nación entera, en la defensa de su reducto, de su miserable espacio habitado por seres despreciables. Los pueblos hablan y el ejercicio del voto es soberano, pero algo trágico sucede cuando en el país de Lincoln, republicano, opositor a la esclavitud y primera víctima de un magnicidio en EEUU, se vota a un defensor de la vuelta al muro para contener la inmigración. Los campeones del brexit en el Reino Unido no tuvieron escrúpulos para, el día después de la victoria, reconocer a sus votantes que habían dicho mentiras para seducirlos, para captarlos para el mensaje antieuropeísta. Este reino de la normalización de la mentira ha sido bautizado como posverdad, que es, por ejemplo, hablar como hizo Trump de manipulación del sistema electoral sin ofrecer ninguna prueba. Y esta falsedad vacía, sin músculo alguno, alcanza gran notoriedad, inunda los móviles y las redes sociales sin que nadie se preocupe en dilucidar si es verdad o mentira. El nuevo presidente de los EEUU pertenece a un populismo abonado a un nuevo orden desinformativo que no da razones. Pero la bestia va a tener que salir ahora y dar piltrafa a los que le votaron, va a bajar a la política real, tomará contacto con los poderes económicos, y entonces ahí se verá qué es capaz de hacer. O bien dirá que todo fue una mentira.

Compartir el artículo

stats