Cocina navarra en la madrileña calle Sagasta. La Manduca de Azagra se llama el restaurante donde se reunieron Dávila, Barragán y Clavijo. Era la noche previa a una reunión de alto nivel en la capital del Reino y horas después de acompañar al ministro de Fomento a las obras de la carretera de La Aldea. Llegaban al distinguido asador con hambre y dieron cuenta, cada uno, de un merecido chuletón. Clavijo hablaba más que comía (continuará).