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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Desde mi noray

El Muelle Deportivo

Hace 50 años que surgió el actual Muelle Deportivo junto la escollera de la Avenida Marítima. En sus albores jamás se pensó que iba destinado a la importante labor de servir de abrigo a la que sería más tarde la Marina de Las Palmas de Gran Canaria. Y es que el origen de esta dársena junto a otros dos espigones más al sur, fue únicamente para corregir la reflexión del oleaje que se producía en el interior de la bahía, como consecuencia de la pared de tetrápodos que conformaba la defensa de la Avenida Marítima en uno de sus quiebros.

LA PROVINCIA a los primeros meses de su aparición en esta nueva etapa llevó a cabo una campaña en favor del puerto de La Luz, ya que de una bahía de aguas tranquilas se había pasado a un mar agitado que rompía los cabos de los barcos atracados, haciendo en muchas ocasiones imposible las maniobras a bordo. Aquella campaña titulamos "La resaca, un punto negro en la bahía". La Autoridad Portuaria realizó un proyecto para corregir la citada reflexión de las olas, llevándolo hasta el laboratorio de ensayos en Grenoble (Francia) que trajo como resultado esos tres espigones, de donde surgió posteriormente el Muelle Deportivo.

Con estos antecedentes es lógico que ante la corrección de un mal, haya surgido un gran bien para esta ciudad, que no es otro que la espléndida realidad de este Muelle Deportivo que es orgullo no solo de los residentes sino también de los cientos de visitantes que cada año se acercan a nuestra bahía. Y lo más sorprendente, que ha sido una obra nacida de forma espontánea por una necesidad y que todavía no ha concluido, como se pone de manifiesto para esa futura ampliación, proclamando que es el mayor de Canarias con más de un millar de atraques.

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