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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Tropezones

Breverías 32

Los que parecen estar acechándote cuando aparcas marcha atrás para precipitarse por detrás del coche, obligándote a frenar en seco.

Los que caminan por delante tuyo y cuando llegan al umbral de una puerta se detienen a meditar sobre las musarañas, naturalmente el día que llevas prisa.

Aquellos a los que al pedirles información de una dirección, te "ayudan" orientándote con abundancia de puntos de referencia, que no te sirven para nada, pues nunca has estado en la ciudad en cuestión.

Los que te citan un refrán de lo más universal y trillado, anteponiendo la coletilla: "Como decimos en nuestra tierra".

Los que encima, no contentos con su conocimiento del refranero local, se permiten guiñarte un ojo, haciéndote cómplice de su sabiduría de campanario.

Los "entrevistadores radiofónicos a piñón fijo" que preguntan a su interlocutor exactamente lo que éste acaba de explicar unos momentos antes.

Esos clientes inseguros que creen necesario inquirir de la dependienta si el producto es de buena calidad, a sabiendas de cuál va a ser la inexorable respuesta de la misma.

Esos conductores que al girar inesperada y violentamente ponen el indicador en el mejor de lo casos simultáneamente a la sorpresiva maniobra.

Esos dentistas que aprovechan que tienes la boca abierta y movilizada para hacerte preguntas o lanzarte afirmaciones que pugnas infructuosamente por rebatir a base de gruñidos y murmullos.

Esos lectores de sala de espera que se han apoderado del periódico del día, y no piensan soltarlo sin haberse pegado las esquelas y el horóscopo, antes de enfrascarse en el crucigrama.

Pues créanlo o no, todos estos facinerosos son seres humanos como Ud. o como yo.

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