Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Gente Corriente

Porros para impulsar la economía

Ahora resulta que fumarse un porro y comerse unas papas con mojo o unos tomates canarios viene a ser lo mismo. Acciones que generan empleo, desarrollan una industria, impulsan el campo, los restaurantes y el turismo y, ade-más, recaudan impuestos. Bondades que utiliza Podemos para pedir la plena legalización del cannabis.

A la formación morada le queda corto el argumento de los usos medicinales y los fines te-rapéuticos. Eso ya lo debaten otros, así que elevamos el asunto a la dimensión económica, versión creativa, que todavía hay mucho parado al que decir lo que quiere oír.

Pero una cosa es la regulación del uso del cannabis y sus beneficios en la medicina y otra bien distinta que cada cual haga de su capa un porro.

Y si para eso invocamos el impulso económico como razón prioritaria, también nos valdría la misma teoría para el tráfico de otras drogas o el de armas si sólo se trata de facturar, dar empleo y recaudar.

Podemos llega a decir que la legalización traería una nueva estructura productiva que dinamizaría la economía, contribuiría a la riqueza del país y sería una oportunidad para cambiar el modelo turístico español. Olé mis niños.

Comprar un paquete de porros en las tiendas de los aeropuertos junto a los souvenirs, etiquetados como made in Spain, viene a ser la propuesta de los morados para escapar de la Gran Recesión.

Y ya puestos, que la Consejería de Economía incluya en nuestro REF incentivos fiscales a esta actividad que todavía estamos a tiempo. Vamos, muchachos, que el PP necesita votos en el Congreso y hasta eso podemos colar.

Es que no queda otra que tomárselo a coña. Como cuando las lumbreras económicas que dirigen el partido propusieron un aumento del gasto de 96.000 millones en los presupuestos estatales. Todo tan bonito como irreal si no fuera porque la fiesta la pretendían pagar inflándonos a impuestos.

O como aquello de negarse a abonar la deuda pública y salir del euro. Ideas hoy retiradas de su argumentario mediático después del fracaso de las chulerías de Grecia donde sus compis gobiernan achicaditos tras la respuesta de la Unión Europea.

Un país idílico el de los podemitas en el que el dinero crece de los árboles para afrontar rentas básicas ciudadanas, reducción de la jornada laboral, adelanto de la jubilación a los 60 años o nacionalizar los sectores estratégicos. Todo muy de los cielos que pretenden asaltar.

Pero la realidad es otra. Va más allá de un tramabús con las caras de la corrupción o hacerse un Carolina Bescansa llevando un bebé al Congreso. Golpes de imagen, muy bien utilizados por los populismos, que no arreglan lo importante.

Ni tampoco fumar porros contribuye a la riqueza, es una oportunidad turística o cambia modelos económicos. Salvo que te lo creas cuando sus alucinantes efectos te hacen volar hacia las nubes.

Compartir el artículo

stats