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Javier Durán

RESETEANDO

Javier Durán

Periodista

Psicosis morada

El trastorno psicótico es que el azul petróleo sobre un fondo rojo produce un morado, pero no cualquier morado -podría ser el cardenalicio o el de un ojo hinchado por un puñetazo-, sino uno que exhibe Podemos, odia Ciudadanos, rechazan los socialistas y espanta al PP. La camiseta de la Selección Española es una tela marketing que en manos de los fanáticos deja de ser un símbolo futbolístico: pasa a ser una enseña patriotera que provoca más de un disgusto, aparte de euforias miles. Esta semana Adidas presentó su propuesta e incluyó en la misma la combinación cromática que dio lugar -ninguna mirada es parecida- a la obscenidad más obscena, un morado que aplaudieron Iglesias y Garzón por sentir la caricia de la bandera republicana. Ganas de atizar el fuego. La psicosis se encendió: en un contexto lleno de resplandores conspiranoicos contra el régimen del 78, con los belgas independentistas relamiéndose con Puigdemont, con una nostalgia por la humedad de El Pardo, con el envalentonamiento de los fachas, con los suspiros por Azaña, con el separatismo, con la sedición, con la ruptura, con la rebelión, con el secesionismo... ¡Un contubernio! Con todo ello nadie puede ser extraño al diagnóstico de psicosis que nos aturde, y que tangencialmente llenará las consultas de los psicoanalistas, los confesionarios y los herbolarios. No sabemos quién ganará a quién. El episodio más rumboso, y que confirma el diagnóstico, ha sido el color de la nueva camiseta de la Selección, a la que aún le queda una prueba de fuego: sacarla al campo. El día de autos saltarán las protestas airadas, y hasta puede ser que acabe el asunto en Fiscalía o en el Constitucional, el sino de los tiempos que corren. Mire de nuevo sus colores: ¿realmente es la bandera republicana lo que usted ve? Pues no, es una camiseta.

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