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La Provincia - Diario de Las Palmas

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Racismo en 'Los Gipsy Kings'

En Los Gipsy Kings (Cuatro), no salen la Rebe y su mamá explicando cómo ser modelo, salen una gitana y su madre gitana. En Los Gipsy Kings no van las Salazar a Los Ángeles para conocer a Kim Kardashian, van unas gitanas. En Los Gipsy Kings no quiere ser artista Joaquín, quiere serlo un gitano. En Los Gipsy Kings no emiten los momentazos de Saray Montoya, sino de una gitana. En Los Gipsy Kings no nos enseña la Rebe su armario, lo enseña una gitana. En Los Gipsy Kings no cocinan brilli pollo a la sidra, ni enseñan el brilli váter, ni promocionan el brilli cueri cabelludi, ni conocemos las gipsy perlas de las Salazar. En Los Gipsy Kings salen cosas de gitanos que hacen o dicen los gitanos en una familia de gitanos. En Los Gipsy Kings los padres de la Rebe no prohíben su amor con José el canario, ni la Rebe planea la huida en autobús porque quiera fugarse con él, en Los Gipsy Kings salen líos de gitanos que pasan en las familias gitanas.

Un programa sobre horteras debería mostrar toda la variedad y riqueza que hay entre los horteras españoles, que pueden ser payos, gitanos, negros, inmigrantes, pelirrojos, vendedores, taxistas, estudiantes, madres, artistas, cocineros o del Real Madrid. Del mismo modo, un programa sobre gitanos debería mostrar toda la variedad y riqueza que hay en un millón de españoles gitanos que son vendedores, taxistas, estudiantes, madres, artistas, cocineros o del Real Madrid. Por eso Los Gipsy Kings es un programa racista, porque tras la etiqueta gitano ofrece un falso, peligroso y dañino estereotipo que sirve para perpetuar el racismo entre los espectadores racistas, y para fomentarlo entre quienes no lo son.

El éxito de Los Gipsy Kings ha conseguido que Saray Montoya vaya a Supervivientes como gitana, que entrevisten a las Salazar en Viva la vida como gitanas, o que Joaquín haga un cameo en Gym Tony como gitano. Mejor dicho, como Mediaset quiere hacernos creer que son los gitanos. Nuestro fracaso, y el del pueblo gitano, está en permitírselo.

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