Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

en canal

¿Antonio Jiménez o el Papa?

Echo algo en falta en el anuncio publicitario de la campaña Xtantos con la que la Iglesia católica pretende animarnos a que marquemos su casilla en la Declaración de la Renta que todos estamos presentando durante estas semanas. En el spot se nos muestran imágenes referentes a la indiscutible labor social que la Iglesia realiza atendiendo a un gran número de colectivos en situación de necesidad. Vemos comedores sociales, aulas. Personas que asisten a ancianos y a enfermos. Al comienzo aparecen tres segundos de una misa. Gente de toda edad, raza y condición mira a la cámara sonriendo. A juzgar por este anuncio, parecería que la Iglesia católica está vertebrada básicamente por Cáritas, como si la Conferencia Episcopal Española fuera una ONG que sólo de forma circunstancial está vinculada a una religión en particular.

Y, sin embargo, en su reciente Memoria Anual de Actividades presentada por dicha CEE, se recoge que hay otra empresa también perteneciente a la Iglesia católica que recibe un cincuenta por ciento más de financiación que Cáritas. ¿Por qué su labor no se refleja en el anuncio? Se trata de Trece, la antigua 13tv, que recibió durante el último ejercicio nueve millones de euros contra los seis millones recibidos por Cáritas. Todos sabemos el carácter intrínsecamente tramposo y manipulador de la publicidad, pero se espera de una campaña de la Iglesia una honestidad mayor, una mayor fidelidad a la verdad de lo que se está publicitando que las que se encuentran en las campañas de las compañías de cruceros veraniegos o de telefonía móvil.

Por eso, en el spot de Xtantos deberíamos ver imágenes de El cascabel un cincuenta por ciento más de tiempo que las que vemos de comedores sociales. Deberían aparecer extractos de la línea editorial de Al día tres veces por cada dos que aparezcan personas necesitadas ayudadas por voluntarios católicos. Si de poner la X del IRPF se trata, la pareja que aparece en su casa ante el televisor debería estar viendo a Antonio Jiménez más que al papa Francisco.

Compartir el artículo

stats