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el callejón del gato

El desafío chino

Hace ya algunos años, allá por los finales de los sesenta, cayó entre mis manos un libro que luego sería revelador por no decir profético. Me refiero al Desafío americano, de Servan-Schreiber, donde entre Europa y EE UU se estaba librando una guerra económica que, bajo mi punto de vista, aún continúa.

Cincuenta años después, el escenario se traslada a China, básicamente por el retraimiento que en el mundo anglosajón se ha producido, volviendo su mirada hacia el interior. El presidente Trump con medidas claramente proteccionistas y los británicos con el brexit se han encerrado en sí mismos dando alas al gigante asiático para que apenas ciento cincuenta años después vuelva a comandar la política económica mundial que, según los más optimistas llegará a mediados del presente siglo.

Europa parece abocada a la descomposición, tanto por la escasez de liderazgo como por la falta de cohesión entre los propios países que la componen. Sigue existiendo una gran desconexión con las naciones de la órbita de la antigua Unión Soviética, lo que llamamos la Europa del Este, que se autodenominan liberales, porque en el fondo no saben que lo son, después de caer desde el imperio austrohúngaro en manos de unos y otros habiendo sido desprovistos de una política propia medianamente clara. La vieja Europa judeocristiana tiene diversos problemas que como no espabile pueden ser el principio de su fin, con inconvenientes no sólo importantes sino urgentes que van desde el envejecimiento de la población a la inmigración masiva y descontrolada que acecha tras las fronteras de forma inexorable. Pero sin lugar a dudas si hay un problema acuciante es el tema de los diversos nacionalismos que ya supo vislumbrar el presidente Miterrand: "Los nacionalismos tarde o temprano acabarán con Europa tal y como la conocemos hoy en día" .

China es la que se ha tomado en serio su camino hacia el Olimpo de las potencias globales. Mientras Rusia juega eficazmente las pocas cartas de que dispone para recuperar su antigua influencia, Estados Unidos ha elegido a un presidente aislacionista, la Unión Europea se muestra dividida tras una discutible gestión de la crisis del euro y el mundo árabe-musulmán se desgarra en guerras sectarias que han provocado que las grandes potencias regionales se dividan en bandos irreconciliables.

El principal problema que tiene Europa está provocado por el hecho de que los países se unieron a fin de crear una unión monetaria, la Comunidad Económica Europea, sin tomar las medidas políticas oportunas para que esa unión funcionara, y vamos a tener que pagar un elevado precio por este fracaso.

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