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cartas a gregorio

Manuel Ojeda

Periodista

Más ricos y más pobres

Querido amigo, así como el Ibex35 marca el índice económico de las empresas españolas de referencia, habría que tener un índice que nos mostrara la economía media de los trabajadores. Entonces sí que sabríamos cuál es realmente la situación económica de los españoles.

Las empresas incrementan sus beneficios a base de reducir gastos, de los cuales uno de los más importantes es el de personal. Eso quiere decir que, entre menos le pague el empresario al trabajador, mayores serán sus beneficios.

Por eso creo que nos equivo-camos al consultar el Ibex35, Gregorio. Si queremos saber cómo va la economía de los españoles tendremos que analizar la situación de la mayoría, no la Bolsa o la prima de riesgo, eso solo nos dice cómo van las empresas españolas.

Es cierto que si al empresario le va mal, mal o peor les irá a los trabajadores, pero lo que no puede ser es que a los ricos les vaya de puta madre y a los pobres de puta pena.

Y eso es precisamente lo que está pasando, que el turismo solo les da de comer a los gordos mientras el sueldo de las kellys y los camareros adelgaza.

La mayoría de los españoles trabajan de equilibristas, Gregorio, porque los contratos son inestables, inseguros, vacilantes y están obligados a hacer cabriolas y malabares para sobrevivir.

Según el neoliberalismo, a las empresas les irá mejor cuanto peor les vaya a los trabajadores, por eso cuando Aznar decía "España va bien" tenía razón, porque se refería a las empresas españolas y no a los trabajadores españoles, que son mayoría.

Tras la crisis económica, los ricos en España cuadruplicaron su riqueza sobre los pobres, por lo que la recuperación económica solo ha servido para aumentar la diferencia y la desigualdad entre ricos y pobres.

La riqueza de unos pocos empresarios españoles privilegiados se la deben al gobierno del PP, que se la ha conseguido a base de rescates bancarios, amnistías fiscales, hipotecas de rapiña, cláusulas ilegales, desfalco en las arcas públicas, pagos y copagos abusivos, bajada de pensiones y salarios... y todo eso aliñado con impuestos y más impuestos hasta en la lotería.

Claro que para tener de donde sacar hay que hurgar en el bolsillo de alguien. Lo malo es que ese alguien siempre es el mismo: el más débil.

Ahora llega el 29 de junio, fiesta de San Pedro y San Pablo y, mira por dónde, la izquierda española está de fiesta. Sí, Gregorio: San Pedro Sánchez y San Pablo Iglesias...

Después de la que le estaba cayendo al PSOE, lo de Pedro Sánchez es un milagro... para que luego digan que no creen en Dios.

Pero los caminos del Señor son inescrutables, así que mejor será que anden con cuidado no les vaya a pasar como a los apóstoles, que a San Pedro lo crucificaron boca abajo y a San Pablo le cortaron la cabeza.

Un abrazo, amigo, y hasta el martes que viene.

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