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Javier Durán

RESETEANDO

Javier Durán

Periodista

La política es un chollo

Me tocó el notificador en la puerta y me convirtió en primer vocal suplente de una mesa electoral del barrio, función que hubiese cumplido gustosamente por deber democrático, algo que, sin embargo, no puedo hacer por trabajo: tengo turno el 26 de mayo. Cogí el nombramiento y partí hacía la junta electoral para presentar el justificante y ser exonerado de estar presente en la formación de la mesa. Unos funcionarios atentos y desbordados trataban de adelgazar una cola mediana. Lo conseguí tras una espera de 15 minutos, nada exagerado comparado con el Catastro o con la renovación del DNI en pleno verano. Dos días después se publica que los parlamentarios canarios cobraron de 60 a 113 euros, dependiendo de su procedencia, por el fatigoso trabajo de convalidar dos decretos ley, una labor que les llevó nada más y nada menos que 85 minutos. ¿Saben cuánto van a abonar por estar en una mesa electoral desde por la mañana hasta no se sabe cuándo? Pues 65 euros. La política es un chollo. Quiero decir que cualquier llamado a trabajar para el proceso electoral, siguiendo la regla de los pagos de dietas de diputados, se llevaría un buen pellizco por las horas de curro, pero por desgracia no se habla de la misma política: usted, yo y el otro vigilamos por la transparencia y rigor de las elecciones, y ellos serán representantes gracias a nuestro esfuerzo. Volvemos a lo de siempre: ética, señores, ética. Hay que vivir con dignidad y sequedad, si vale cl calificativo, ahorrarse las ostentosidades, tanto las de las joyas como la del gesto de cobrar más de lo visto por 85 minutos de nada. Este tipo de comportamientos son los que enfurecen al personal, sacuden la abstención o engrasan el voto a los populismos. Podemos lo entendió y renunció a la derrama tan facilmente obtenida, un regalo excelente.

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