Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

OPINIÓN

Proyecto de ciudad

Desde la escala supranacional hasta la local, la política debe de tener uno de sus ejes programáticos en el afrontamiento de los gravísimos problemas que afectan actualmente al medio ambiente, por cuanto constituyen una amenaza descomunal para los humanos y las demás especies que habitan la Tierra. Las ciudades, como indica la comunidad científica, están llamadas a actuar como punta de lanza en la confrontación con estos desafíos y por ello, ante los próximos comicios locales, la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria (RSEAPGC) quiere dirigirse a todos los partidos políticos que se presentan a las elecciones al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria para pedirles la toma en consideración de sus propuestas sobre jardinería y paisajismo en la ciudad.

Fruto del trabajo de su Grupo de Jardines y Paisaje, la RSEAPGC ha ido dando a conocer públicamente su apuesta por la intervención prioritaria en tres áreas del municipio. Una de ellas es la Terraza de La Minilla, un enclave que se encuentra en el corazón de la ciudad pero que, cubierto de basura y escombros, no ha sido objeto de la atención que merece pese a su titularidad municipal. Último reducto del arenal de Guanarteme, cuyas dunas persisten en la memoria de generaciones vivas, los valores biológicos, geológicos y paleontológicos de la Terraza de La Minilla son importantísimos. En homenaje al naturalista Pedro Maffiotte, miembro fundador de El Museo Canario y descubridor aquí del fósil hoy conocido como Rothpletzia rudista, proponemos que, si algún día llega a ser una realidad, este parque lleve su nombre.

Cuando insisten en el papel cardinal que las ciudades deben de desempeñar en la lucha contra el cambio climático, los científicos subrayan como medida prioritaria la construcción de corredores peatonales verdes. En Las Palmas de Gran Canaria existe uno extraordinario, el Parque Barranquillo Viera, concebido por Nicolau Maria Rubió i Tudurí, el más importante arquitecto paisajista español del siglo XX, que desgraciadamente se encuentra en estado de semiabandono. Conocido popularmente como Parque de las Cucas, este lugar está llamado a convertirse en manos de una administración sensible en una de las grandes conexiones transversales entre Ciudad Alta y la ciudad baja. El parque tiene uno de sus extremos en el Paseo de Chil, junto a unas escaleras subterráneas que descienden a Fincas Unidas. El otro extremo se encuentra en el Paseo del Capitán López Orduña, tras lo que viene una dura escalinata, que atraviesa lo que resta del Barranquillo Viera hasta llegar a Schamann. Pedimos al respecto la recuperación de la jardinería del Parque, con respeto de sus hermosísimos árboles, la introducción de señalética e iluminación, el otorgamiento de prioridad al peatón sobre los vehículos motorizados en el Paseo del Capitán López Orduña y, muy importante, su prolongación hacia el arranque del barranco, en Schamann. De esta forma se conectarían las dos plataformas urbanas de Las Palmas, la de Ciudad Alta y la de la ciudad baja, una de las grandes asignaturas pendientes de la capital insular.

Por último, con una escala mucho mayor que los anteriores, y con la mente puesta en varios mandatos y en la coordinación entre administraciones, proponemos la creación del Gran Parque Urbano del Cono Sur de Las Palmas de Gran Canaria. Este proyecto, que tiene su antecedente en la reforestación emprendida en la zona por el Cabildo de Gran Canaria en los años ochenta, bajo la dirección de Juan Julio Gutiérrez de la Fe, comprende un área en la que se enclavan los barrios de Zárate, El Batán, El Lasso, San José, Hoya de la Plata, Tres Palmas, Pedro Hidalgo, Casa Blanca 2 y El Fondillo. Incluida en el PGOU de Las Palmas como suelo rústico de protección paisajística y realzada en el PIO como unidad estratégica, la zona necesita antes que nada limpieza y recuperación de su red de riego y, naturalmente, para la confección y ejecución de un proyecto de parque como este, será indispensable la incorporación del conocimiento del lugar, de las necesidades y de las prioridades de la gente de la zona, para hacer un diseño colectivo con ella.

Rearticular Las Palmas de Gran Canaria a través del espacio libre, y luchar localmente contra las amenazas globales del medioambiente que reclaman una respuesta inaplazable. Creemos que quien asuma propuestas como las que hacemos ganará credenciales para convencer a los electores de que tiene un proyecto de ciudad.

Tomás Van de Walle. Director de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria

Compartir el artículo

stats