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Javier Durán

RESETEANDO

Javier Durán

Periodista

Arde Madrid

En los ochenta, con la Movida, se utilizaba mucho lo de ?arde Madrid? para arengar, ponerse en forma y acabar en Malasaña, dirimir en la sala Sol e irte para casa al amanecer con los periódicos recién horneados debajo del brazo. Ya lo dice la letra de Mikel Erentxun en su canción Arde Madrid: ?Sal, decídete. En tu casa, ¿qué vas a hacer? Sal, ven hasta aquí. La marea, te guiará?. Tierno Galván, el viejo profesor, era un experto en empujar con su labia de alcalde erudito la manivela de todo aquel movimiento, en el que hubo muchos que perecieron bajo las llamas, mientras que otros salían dañados o alucinados de aquel aquelarre cultural de una democracia balbuciente. Paco León se fue hacía atrás, mucho más, para rescatar la gauche divine que rodeo a la diva Ava Gardner en un Madrid con la sexualidad reprimida y condescendiente con los amigos del Régimen. Y a todo aquello le puso de nombre Arde Madrid. Pero lo que no estaba previsto es lo de la presidenta Ayuso, que retorna al rótulo festivo pero con la fetidez bélica y con ganas de poner a circular los monstruos de la razón. Aquí van sus ansias de guerra: tras la exhumación de Franco, se preguntó, ?¿que será lo siguiente? ¿las parroquias del barrio? ¿Arderan como en el 36?? Fue su intervención en la Asamblea de Madrid, más bien un machetazo para instrumentalizar y poner el énfasis sobre una cuestión que ni ella misma considera, pero que pone en evidencia el carácter espectacular en el que se encuentra instalado el PP. Encontrarse de bruces con una joven presidenta de la capital de España que hace este tipo de afirmaciones es para echarse las manos a la cabeza. Incluso un motivo de nostalgia de los felices 80 y un insulto llameante contra todos los que intentaron superar la pesadilla. Ahora arde Madrid, pero por la fogalera de la demagogia.

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