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La Provincia - Diario de Las Palmas

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EN CANAL

De perogrullati

Las cadenas de televisión hacen programas de televisión. Ahora veremos que aunque esta perogrullada se vista de palabrería, perogrullada se queda. Las cadenas de televisión no hacen programas de cocina, concursos de preguntas y respuestas, informativos, programas de investigación, realities, concursos de talentos, documentales, galas de variedades, programas de cotilleos ni magacines matinales; porque lo que las cadenas de televisión hacen, ante todo, son programas de televisión. En la tele, las preguntas y respuestas no son importantes, tampoco las recetas de cocina, las noticias, la investigación, la convivencia en una casa o en una isla, el talento de la gente, las variedades, los cotilleos ni ningún otro contenido. Lo que importa en la tele es la tele. El contenido da igual. El contenido solo es un pretexto para hacer tele. El contenido se puede cambiar o ir a freír churros si el programa de televisión que lo acoge lo necesita, porque las cadenas de televisión hacen programas de televisión y lo demás es accesorio. ¿Lo ven?, mucha palabrería, pero perogrullada se queda. Digo esto porque un concursante de Got Talent España (programa que en EE UU se llamará Tienes Talento USA, I suppose) denuncia que, a pesar de que obtuvo cuatro síes de los jueces, su actuación no fue emitida por el programa porque los únicos que tienen garantizado llegar a la semifinal son los que obtienen un "pase de oro" (ese privilegio que los jueces regalan según les da, según les apetece, o según aprietan un botón jugando para fastidiarse unos a otros entre aspavientos y jijí-jajá, que es lo que tiene audiencia). El programa tuvo que explicarle lo que hay, y recordarle alguna cláusula convenientemente redactada para estos casos. Ahora ya sabe que un talent show no se subordina al talento de nadie, menuda ingenuidad, sino que antepone sus propios intereses como programa de televisión a la ilusión de unos incautos. Y, avisen a los niños, los anuncios de juguetes de los Reyes Magos se acogen a la misma y aplastante lógica de Perogrullo.

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