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la curiosa impertinente

Educación y frustraciones

Hay momentos gozosos en todas las profesiones y también dolorosos. En la docencia y para el que la ame, abundan los primeros y escasean los segundos. Pero existen, claro. Nuestra labor está llena de logros y satisfacciones. Pero pocos momentos más dolorosos pueden presentársele a un profesor que contemplar el dolor de una madre o un padre, angustiados por la falta de respuesta de su hijo. Cuando se muestra vívida la realidad humana escondida en esas cifras que cantan de modo aséptico el número de alumnos que fracasa, es inevitable una sensación penosísima de impotencia y culpabilidad. Ante la tristeza inmensa de una madre cuyo niño, cuya pequeña, siempre fue excelente y ahora solo muestra abulia general a la que no sacude la experiencia ni los consejos ni los gritos ni los castigos ni los halagos ni las promesas, no vale consuelo alguno.

Una quisiera entonces convencer de un plumazo a esa madre angustiada de que ellos no son culpables y de que, aunque ese niño es suyo y muy suyo, tienen que dejar de protegerlo, dejar que se equivoque, ponerle en la tesitura forzosa de tomar decisiones y recordar que la educación es siempre a largo plazo, donde la paciencia y el ejemplo tienen un papel terapéutico.

El mundo de hoy en que se desenvuelven los jóvenes no es ya ni siquiera el de antes de ayer. La información y los estímulos que reciben les vienen en muy poca medida de los educadores, e incluyo en ellos el ámbito familiar y el escolar. Por la parte que nos toca tenemos que seguir luchando por interesarlo, pero debemos ser conscientes de que la influencia más fuerte les viene de las redes sociales. Ese mundo potentísimo de coordenadas secretas con influencers que conforman sus intereses, la información que reciben y la motivación que puede sacudirlos.

¡Quién tuviera la llave para poder convertirse en una gurú de esas que les convenciera de que sin esfuerzo, trabajo diario, repetición de rutinas que convierten el estudio en una costumbre, su mucho de sacrificio y su bastante de aburrimiento, no conseguirán dirigir el rumbo de su futuro!

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