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Artículos de broma

Cincuenta pavos más

Para un salario normal, 50 euros suelen tener un valor convertible en cervezas. Más pavos para ocio. Buena elección. A un asalariado mínimo interprofesional -que suele ser asalariada- se le ocurren usos como el bono de transporte que paga para ir a un trabajo por el que cobra el mínimo legal. De un mes para otro, en términos de alivio psicológico, sentirá que paga menos por ir a trabajar, que el jefe, su esfuerzo o ambos a pachas, pagan el bus. El asalariado mínimo encontrará destino a los 150 euros anuales que le quedan libres del transporte público porque la subida de 50 euros es para 14 pagas y el bono de transporte es para 11 meses, descontado el de vacaciones.

Hace años, en un concurso televisivo en el que daban dinero por la calle a cambio de responder preguntas fáciles, una mujer se plantó en 300 euros sin arriesgar a la siguiente -premiada con 600- porque con "este dinero se pueden comprar muchas alitas de pollo para la cena de los niños". El Ministerio de Sanidad censurará que es una dieta muy calórica, pero se veía que ni el tiempo disponible ni los conocimientos de dietética le daban para más a aquella madre, aunque el buen juicio le alcanzara para asegurar 300 euros y anteponer la alimentación de sus hijos a jugársela por más dinero, como haría alguien con más ingresos, menos cargas o peor juicio porque, "con 300 de golpe no se hace nada" y "con 50 más al mes tienes para cañas".

La convertibilidad en cañas se hace a partir de la clase media, que ignora lo caro que se paga ser pobre porque muchas de las oportunidades que se pierden cuestan ese poco dinero que no se tiene. Da asco cuando sumas de 50 en 50 el ahorro en salarios y conviertes mentalmente en bolsos de Vuitton, relojes Panerai o 20 minutos de casino.

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