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OBSERVATORIO

Héroes

Si no das, no pidas,

y menos exijas.

Quien da con generosidad

recibe en abundancia.

1 Si volviese a nacer me gustaría tener los ojos de diferente color, como David Bowie, el elegido, un gran cantante que sólo pudo haber nacido en el Reino Unido, esa isla de gente extraña e introvertida, que cuando saca la genialidad nadie los para, y hacen una peineta virtual a todos los small-little que se refugian debajo de las sábanas y que creen que los demás hacemos lo mismo. La verdad es que a los españoles en general nos cuesta ser genuinos, porque hemos estado durante siglos castrados por una educación donde todo era pecado. "Myself", prefiero pecar por obra que ser un guiñapo por omisión.

2. Cuando murió Bowie pensé dedicarle un artículo a este gran artista, multidimensional y polifacético, pero luego decidí que otros que son especialistas lo harían mejor. Y seguro que lo hicieron porque hablar de Bowie es fácil: incomprensiblemente genial, un Dalí de la escena musical. Por eso me gustaría iniciar este artículo haciéndole un homenaje. Imagínense al joven Bowie en los años 60 en Bromley, en el sudeste de Londres, bebiendo de las fuentes del rock americano, Presley, Chuck Berry, The Platters, etc. Y aquí mientras tanto estábamos en pleno apogeo de la dictadura franquista oyendo a Elena-sinH Francis bajo la melodía de Indian Summer "desfaciendo entuertos", dando consejos de cómo ser el ama de casa perfecta, y oyendo a Manolo Escobar buscando su carro, en una España cuasi rural. Venimos de muy lejos, de un país que ha sufrido un retraso y un letargo histórico, que no supo, o no pudo, o no se le permitió, engancharse a la modernidad. Porque sólo las revoluciones sociales modernistas cambian un país y lo hacen más rico, y para ello es necesario creer en la igualdad de oportunidades, en que la verdadera riqueza está en la educación de sus gentes, vengan de donde vengan. Pero aquí siempre ha habido castas y una aristocracia rancia que no cree en el pueblo del que se ha beneficiado: la España de los hidalgos mediocres. ¿Qué hubiese sido de nosotros si no se nos hubiese ido la mano y no hubiese estallado una guerra fratricida? ¿Dónde estaríamos ahora si la república hubiese impulsado y enraizado los aires de modernidad después de una guerra mundial que dejó a Europa postrada y destruida? Nunca lo sabremos, pero yo apuesto que quizás ahora seríamos la locomotora de Europa. Es importante que ya nunca más perdamos el paso y que invirtamos en un modelo educativo de país plural que nos haga mucho mejores, porque España es un país único, diverso, creativo, rico donde los haya. Para arruinar a España hay que insistir y que el cáncer crezca desde dentro.

3. Una de las lacras de la sociedad española es la falta de cultura científica. Quizás, podría decir la falta de cultura en general, pero en el caso de la ciencia es sangrante. Solo tienen que ver la importancia que tienen los programas deportivos en radio y televisión, o los reality show y los programas del corazón, y el tiempo que se dedica a la divulgación científica. Es una vergüenza que se le dedique tan poco tiempo a hacerse eco de los diferentes avances que nos están cambiando la vida. Y luego está la deficiente formación científica de aquellos que informan. Obviamente entiendo que explicar la teoría de cuerdas a un ama de casa que está preparando los garbanzos en horario de mañana es complicado, y que es mucho más fácil dedicarse a enseñar y criticar la vida de los otros.

4. Una de mis canciones preferidas de Bowie es Héroes, en la cual dice que se puede ser héroe por un día, nadando como delfines, porque nada ni nadie nos ayudará. Esta es la situación permanente de la investigación en nuestro país: maltratada, ignorada, ninguneada. Gran parte de nuestros investigadores tienen que emigrar, e inevitablemente casi todos triunfan, ocupando responsabilidades a gran nivel. Y aquí no queda lo mejor, y terminan controlándolo todo: una ruina. Si quieres pescar un congrio, tienes que poner anzuelo de congrio. Si el anzuelo es pequeño y el cebo mediocre, solo pescas "pisiapos". Y luego todo el desarrollo económico se realiza en base a estos preceptos. Las personas jóvenes con mayor potencial emigran, crean familias, compran casas, coches, y se hipotecan en países que tienen un mayor nivel económico, un mayor salario, mínimo, medio, mediano, máximo, en toda su función de distribución. Mientras tanto aquí discutimos si elevar el salario mínimo es o no una buena medida, y el gran tema de debate son las becas de comedor, porque estamos generando una sociedad de pobres, que necesita asistencia. Y ese nivel precario lo impacta todo, porque obviamente es mucho más difícil educar satisfactoriamente a los hijos de una clase obrera deprimida y necesitada, que a los de una clase media comprometida, ilustrada y desahogada. Y ahora las cosas no son como antes, cuando la familia se sacrificaba para que pudiésemos acceder a un futuro mejor.

5. Estamos de acuerdo, necesitamos emigración para sostener la sociedad del bienestar, porque si sale más que entra, todo esto no se sostiene. Pero también necesitamos una emigración tecnológica, científica, ilustrada, que genere riqueza. Puede parecer racista lo que digo, pero no lo es, y negar la mayor corresponde a políticos sofistas. ¡Houston, tenemos un problema!, porque España es un buen sitio para vivir, pero no para trabajar, pues no hemos creado las condiciones para que así sea. Y cada vez es más difícil, porque el mundo atrae el talento y les paga cantidades nada despreciables. Exportamos talento e importamos pobreza. Mal negocio. Tenemos que saber lo que queremos. Parece ser que un jugador de segunda división puede cobrar diez veces más que un neurocirujano; que un árbitro de primera división ronda los 300.000 euros, y uno de segunda la mitad. ¿Cómo puede ir esto a mejor?

6. Me comentaba el otro día un periodista que la audiencia está cansada porque no paran de salir noticias sobre avances científicos en el tratamiento de enfermedades, pero que no llegan a los pacientes: la solución definitiva. ¡Como si la cosa fuese fácil! La respuesta a este tema se puede leer en este artículo: nuestra cultura científica es muy deficiente y el apoyo financiero inexistente. Además somos un país cobarde, porque queremos que los problemas nos los resuelvan otros gratis. La investigación no recibe ningún apoyo. Todo son trabas, mafias científicas y mucha burocracia. ¡Héroes, eso es lo que somos!, por mantener encendida la llama olímpica de la curiosidad científica.

7. De todas las maneras, quizás sea mejor dejarlo así, y que nos ignoren. Así podremos trabajar libremente, y en algún sitio prenderán las buenas ideas, aunque sea lejos. Tengo claro que la excelencia y la creatividad necesitan calma, un silencio profundo para poder pensar y que la claridad brote, apartados del mundanal ruido? Y sobre todo tengo claro que no quiero que me hagan perder el tiempo, que es la principal riqueza. No todos pueden ser Ziggy Stardust ni las arañas de Marte en la odisea del espacio. ¡Bowie, eres un genio!

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