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ENTRE LÍNEAS

El clan del zotal

Después del Frente Popular está el Clan del Zotal. Un grupo de amigos, "rojos y maricones", como así los define una de sus voces más representativas, que tiene como único objetivo en la vida desinfectar a la sociedad española de cualquier pensamiento ajeno al suyo. Ya no es intolerancia, ni siquiera el veto o la censura, simplemente se trata de extraer de las personas las ideas y las convicciones. Lejos queda el totalitarismo de los padrecitos, más lejos todavía el chavismo del Gorila de Venezuela. Este es un totalitarismo televisado, en el prime time, como se dice en el argot del medio. Una forma de impedir la libertad de expresión a la misma vez que se deleita al público con el último escándalo de las celebrities.

Me apena que las cadenas, por mor de la subvención y la sopa boba del gobierno de turno, reduzcan el entretenimiento al adoctrinamiento ideológico. Y me apena también porque mi señora madre, que en gloria esté, se sentía muy acompañada con programas como Sálvame, en los que encontraba un pasatiempo de lo más divertido, en el que las sonrisas se sucedían unas a otras, mientras que la enfermedad pasaba por un momento al olvido. Sin embargo, las cosas han cambiado, y no sólo por el efecto del confinamiento domiciliario.

Así, pues, Telecinco, al decir de Jorge Javier Vázquez, es la cadena de los rojos y los maricones. Tan simple y banal como revelador de un credo doctrinal que raya en lo esperpéntico. Para que luego hablen de Trump y sus patochadas. Es lo que tiene la izquierda reaccionaria, la que calla al interlocutor con un "no te voy a permitir" o sale en busca de los votantes que se han atrevido depositar una papeleta que no es la suya. Uno los llama el Clan del Zotal porque, a fuerza de desinfectante, creen que van a acabar con las ideas contrarias a su ideología.

Por desgracia, la pérdida de libertades que ha traído el coronavirus ve como una de las más preciadas, la de pensamiento y conciencia, también es objeto del desaforado ataque de los intolerantes. Se ha avisado de la agenda totalitaria de algunos miembros del gobierno de Sánchez, la que intenta reducir al español de pie a un simple esclavo del estado, a través del subsidio, la renta básica o el aprobado general, pero lo que no se había previsto es la negación de la libertad de expresar la disidencia. Lo positivo de la declaración del Pepito Grillo de Sálvame es que nos pone en la pista del plan oculto de la izquierda reaccionaria.

Un plan que, mediante el entretenimiento y la diversión colectiva, adormece el espíritu crítico y la reflexión individual. Justo el sueño que inducen las sustancias tóxicas, entre las que el Zotal de toda la vida ha recuperado su protagonismo de antaño. Sepan que, a partir de ahora, cada vez que enciendan el televisor y sintonicen determinadas cadenas se exponen a la desinfección intelectual del Clan del Zotal.

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