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PUNTO DE VISTA

Misión y- posible

La vuelta al cole se convierte este año en una serie de acción. Una serie arriesgada donde probablemente no contaremos con la presencia de actores dobles para las escenas más peligrosas. Ni tan siquiera Brian de Palma o Tom Cruise hubieran imaginado un escenario tan complicado. Desde luego hemos tenido el honor de contar con guionistas de excepción; Isabel Celáa y Salvador Illa redactaron el protocolo de actuación para las aulas. En producción, esperamos contar con la Consejería de Educación que reclutará nuevo personal para colaborar en esta ardua misión.

Millones de alumnos vuelven a las aulas con las mochilas llenas de libros y con la ilusión propia del inicio de curso. Un curso que viene acompañado del miedo y la incertidumbre que se respira en el ambiente y que los alumnos captan a la perfección. Además del uniforme o el chándal habitual, como "rey" del vestuario, este curso la mascarilla marcará tendencia incluso entre los más pequeños. Mascarilla que según la Ministra de Educación "puede utilizarse con pequeños descansos", eso sí "abriendo las ventanas". Los grupos- clase serán grupos estables o de convivencia para evitar contagios. Además en cada centro se nombrará un responsable Covid que funcionará como personaje intermediario entre el colegio y los servicios sanitarios.

Aplicando un poco de coherencia y seriedad, entenderemos que este escenario se va convirtiendo en un film de ciencia-ficción. Lógicamente todos pensamos que los niños de primaria tendrán dificultad para mantener la mascarilla más allá de los primeros diez minutos. Todos somos conocedores que los niños por naturaleza tocan, se mueven, interactúan y se bajarán la mascarilla si se agobian o les pica la nariz. El rol del profesor en el aula será digno de una estatuilla puesto que interpretará múltiples "papeles", algunos de las cuales no guardarán relación con su legítima labor.

Como colofón nos habla la ministra de "recuperar temario sin olvidar el acompañamiento emocional a los alumnos". Me pregunto ¿podremos dar clase con 5 lavados de manos al día por niño, toma de temperatura de manera individual y estando atentos a que las mascarillas aparezcan colocadas en su lugar? Quizá en estos momentos lo esencial no esté relacionado con lo curricular. Sin duda lo fundamental será hacer tomar conciencia a los alumnos del momento histórico que están viviendo, y poder trasmitirles valores de confianza, serenidad, responsabilidad, compromiso y empatía. Posiblemente, en mayor medida, el acompañamiento emocional lo van a necesitar los profesores porque, señores, y vuelvo a cambiar el género de la peli, estamos ante una serie de superhéroes y superheroínas. La buena noticia es que durante el confinamiento ya quedó constancia de los poderes sobrenaturales de los profes al reinventarse de la noche a la mañana y acompañar a sus alumnos durante 3 meses de forma telemática. La buena noticia es que las familias son ahora conscientes más que nunca de la importancia de su labor desde casa y, sobre todo, la buena noticia es que los alumnos tendrán una experiencia única en sus vidas. Intuyo que, si finalmente el día 10 se da luz verde y las clases comienzan, lograremos alcanzar el Oscar para toda la comunidad educativa.

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