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Javier Cuervo

Articulo de broma

Javier Cuervo

Con motivos, sin razón

Sabemos más de los disturbios que encienden las noches de algunas ciudades por las condenas de los partidos que por los convocantes. De momento, esto es una película muda del género de catástrofes. Lo que quieran expresar con vandalismo y saqueo encontrará mejor solución en lenguaje articulado, con palabras, salvo para los que sólo quieran romper y robar.

Podemos imaginar las causas, pero es mucho mejor no hacerlo y dejar que los convocantes expresen en palabras los motivos de su malestar. Esa expresión es importante porque el malestar se define como desazón e incomodidad indefinible. Es curioso que el diccionario -el libro de las definiciones- incluya “indefinible” cuando sus autores saben que todo es definible si se le dedica tiempo y profundidad.

“Libertad”, una palabra que ha aparecido pintada en los lugares de la discordia no vale como explicación porque es demasiado genérica y se la confunde con “albedrío”, que es la voluntad no gobernada por la razón, sino por el apetito, antojo o capricho. Ahora mismo muchas personas tienen motivos para la queja y la reclamación y con esas expresiones se puede trabajar, pero con el destrozo de las terrazas donde tantos creen que se sienta la libertad principal, no.

En estos grupos pequeños de alterados confluyen causas distintas que acaban confundidas con unos efectos que se espesan en un humo que no deja ver ni respirar. La causa, que es el origen de algo, se vuelve motivo, es decir algo que mueve o puede mover y eso está pasando, pero los siempre motivados ultras (de fútbol, de partido, de emocionalidad) tienen que ser parados, y si hace falta, detenidos por la policía.

Delante de estos altercados están los bárbaros y detrás hay causas y motivos, pero ninguna razón. De los 11 sentidos de la palabra “razón” sólo uno se identifica con motivo o causa y en esta circunstancia es mejor dejar la razón limitada al discurrir. La razón, en el sentido más ancho del entendimiento, es lo único que nos puede sacar con bien de esta pandemia. Mientras lo hace necesitamos mucha paciencia.

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